Ionómeros de vidrio, adiós a las amalgamas

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En la búsqueda de nuevos materiales para restauración dental se han hallado a los ionómeros de vidrio como alternativa a las amalgamas de mercurio. Estos materiales son mezcla de vidrio, poliácidos y agua; su éxito se basa en la dureza, apariencia, y adhesión después de la aplicación, además su composición mineral contribuye a la salud dental porque remineraliza los dientes.

Desde su descubrimiento (Wilson y Kent 1969) los ionómeros de vidrio han demostrado ser buenos materiales para la restauración dental, principalmente con aplicación en el tratamiento de caries. Son compuestos que resultan de la combinación de una solución acuosa de ácidos policarboxílicos y vidrio (sales silicato y alúmina, criolita y fluoruros de calcio, aluminio y sodio). Las características de dureza, adhesión al diente, biocompatibilidad, esterilidad y estética se deben a las propiedades fisicoquímicas de cada uno de los componentes, los cuales vale la pena destacar:

Vidrio: es un polvo fino que al ponerse en contacto con el ácido(s) tiene la capacidad de liberar iones de calcio y aluminio, de esta propiedad se deriva el nombre de ionómeros de vidrio. Los floruros por su parte cumplen con dos funciones, por un lado ayudan a gelificar lentamente la mezcla, lo cual hace que el material se pueda manejar fácilmente en el momento de su uso, y por otro lado, actúan como antibacterianos inhibiendo las caries.

Ácidos policarboxílicos: llamados así porque tienen muchos grupos carboxilo (COOH), gracias a esto resultan muy reactivos. Los más usados son los homopolímeros o copolímeros de los ácidos acrílico, maléico e itacónico. Existen diferentes presentaciones de acuerdo con la composición, misma que determinará las características del producto; así, por ejemplo, el ácido maléico es más fuerte y reactivo, por lo que requiere menos vidrios reactivos que el ácido acrílico. El ácido icatónico aumenta la reactividad entre el ácido poliacrílico y los iones del vidrio, también detiene la gelificación y disminuye la viscosidad del líquido.

Agua: es el vehículo donde se produce la reacción, es un ingrediente de vital importancia pues en ella se realizan los intercambios iónicos, de acuerdo con la cantidad de esta será el resultado de la aplicación, es decir, con poca agua se obtendrá un material más duro y de fraguado más rápido, con mucho agua se produce un material débil y un fraguado muy lento.

En la presentación comercial los componentes pueden encontrarse separados o combinados: el polvo del vidrio y la solución acuosa de los ácidos policarboxílicos. O estos dos en un solo envase en forma anhidra, para activar la reacción se utiliza el ácido tartárico en una solución acuosa.

Como se mencionó anteriormente este material tiene varias ventajas sobre las amalgamas de mercurio, una de ellas es la biocompatibilidad, pues los ionómeros se integran a la pieza dental en un proceso de remineralización del diente, en contraparte con el uso de las amalgamas, el cual solo requiere limpiar la zona afectada y cubrir el orificio.

Aunque en los últimos años se ha discutido mucho acerca del efecto tóxico del mercurio que contienen las amalgamas sobre el organismo humano, aún no se cuentan con datos clínicos bien fundamentados para aseverar que esto es realmente así. Sin embargo, las necesidades de la odontología exigen durabilidad conjugada con resistencia, calidad en el acabado y reducción de costos; por ello, se han desarrollado iónomeros con distinta composición química que tienen la siguiente clasificación:

a) Ionómeros convencionales: polvo de vidrio con fluroaluminosilicatos y ácidos carboxílicos.

b) Ionómeros de vidrio modificados con resina (híbridos): polvo de vidrio más ácido policarboxílico con grupos acrílicos unidos a este; para que la reacción se realice completamente se requiere la aplicación de calor.

c) Ionosites o copómeros: son compuestos de vidrio que requieren de la acción de la luz para su curado, son muy similares a la resina compuesta clásica (resina + relleno), con la diferencia de que el relleno es activo y una de sus funciones es combatir la caries.

Adicionalmente se usan aceleradores de la reacción como el ácido tartárico, el cual actúa como acelerador de endurecimiento y facilita la liberación de los iones de las partículas de polvo.

Actualmente se continúan realizando investigaciones para desarrollar aún más las cualidades de estos materiales y mejorar sus propiedades, ejemplo de ello es la adicción de antibióticos para inhibir las caries, los resultados han sido satisfactorios desde el punto de vista farmacológico y clínico, sin embargo se continúan realizando estudios.

La industria química apoya a diversos sectores como el de la innovación, los ionómeros de vidrio son un ejemplo interesante de cómo los nuevos materiales y procesos facilitan la labor de los profesionistas y mejoran la calidad de vida de los usuarios.

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