La importancia de evitar el estrés en las mascotas.
Todos conocemos los beneficios de tener una mascota, son parte de nuestras familias y nos ayudan a tener salud emocional y afectiva, pero ¿sabías que nuestras mascotas también pueden estresarse? A diferencia de nosotros que podemos buscar ayuda cuando nos sentimos estresados y agobiados, las mascotas lo expresan con comportamientos a los que debemos de prestar atención para aliviar su estrés ya que las situaciones que los estresan no siempre están bajo nuestro control.
El estrés en los perros.
Los perros tienden a estresarse si no sociabilizan o si no salen a pasear, por ello es importante jugar con ellos y sacarlos a la calle siempre que se presente la oportunidad, de no hacerlo pueden liberar su estrés con hiperactividad, agresión o ansiedad.
Ir al veterinario también suele ser una fuente de estrés para nuestra mascota, por lo que podemos darle un refuerzo positivo acariciándolo, hablandóle de manera tranquila y con algún snack, esto ayudará a que las salidas al veterinario sean más llevaderas para nuestras mascotas.
Hay factores que no podemos controlar como los ruidos fuertes o las salidas prolongadas que pueden causar ansiedad y estrés a nuestro perro. En el caso de los ruidos fuertes lo mejor que podemos hacer es reconfortarlos, en el caso de salidas prolongadas podemos comprarle algún juguete para que desquite su ansiedad con él. En caso de que nuestros perros comiencen a ladrar por alguna de éstas razones, no ganamos nada gritándoles y solo empeoraremos las cosas.
El estrés en los gatos
A pesar de que los gatos son más autosuficientes que los perros, también son propensos al estrés y ansiedad. Los gatos son animales muy rutinarios y les cuesta trabajo adaptarse a los cambios por lo que salir de la rutina como la llegada de personas extrañas, nuevas mascotas o una mudanza los estresan. Una excelente forma de que se relajen son los juguetes y rascadores y a diferencia de los perros que son más sociables, dar palabras de cariño y caricias sólo si el gato se nos acerca, de otro modo lo que vamos a lograr es ponerlo más ansioso.
Debemos prestar especial atención al arenero de nuestro gato: si está demasiado sucio, le parecerá molesto y tal vez decida realizar sus necesidades en otro lugar, pero si no está en un lugar que le dé cierta privacidad o si está en celo o enfermo, podría no usarlo para nada.
Sin importar si nuestra mascota es un perro o un gato debemos prestar atención a cambios de comportamiento, caída excesiva de pelo, agresividad y cambios en su comportamiento habitual. También es importante pasar tiempo con nuestras mascotas, reforzar positivamente cuando se comporta de manera correcta y no forzar a nuestra mascota a situaciones que les molestan hay que hacerlo poco a poco y solo si vemos que hay interés de su parte.