El niquelado químico es un proceso ampliamente utilizado en diversas industrias para mejorar la resistencia a la corrosión y el desgaste de piezas metálicas y no metálicas. En México, la demanda de recubrimientos de níquel ha crecido en un 7% anual, impulsada por sectores como el automotriz y el aeroespacial. Dentro de este proceso, el hipofosfito de sodio participa como agente reductor, permitiendo la deposición uniforme de níquel sin necesidad de corriente eléctrica.