En la industria textil existe investigación constante con el fin de encontrar nuevas tecnologías que brinden valor agregado a las prendas. Por ejemplo, aplicando tecnología en la industria textil se pueden mejorar el rendimiento de un atleta gracias a su vestimenta, generar mayor confort en el traje de los astronautas, ayudar a vencer el frío o mejorar las condiciones cuando hace mucho calor, etc.
Los textiles inteligentes son productos, tejidos o materias textiles que reaccionan de forma activa ante un agente o estímulo externo.
Es decir, son capaces de alterar su naturaleza en respuesta a la acción de diferentes estímulos externos, físicos o químicos, modificando alguna de sus propiedades con el objetivo de generar beneficios adicionales a sus usuarios. Se llegan a conocer también como tejidos funcionales o tejidos activos.
Las aplicaciones de los textiles inteligentes va más allá de la ropa deportiva: pueden ser útiles y encontrar soluciones para la industria automotriz, de seguridad, en la actividad militar, el sector salud, etc.
Actualmente, el diseño de textiles se realiza con base en dos opciones:
Es real que los textiles no se crearon solo para vestir a las personas, hoy en día existen textiles de uso técnico; por ejemplo, en ingeniería civil se utilizan los geotextiles –que son textiles permeables sintéticos resistentes a la tensión, punciones y con propiedades hidráulicas– en suelos y cimentaciones, en construcción de carreteras, vías férreas, canales y presas.
También los textiles de uso técnico tienen aplicaciones en arquitectura y construcción, en prendas para protección y seguridad industrial, para uso del ejército o para equipar a deportistas.
De hecho, la tendencia de fabricar textiles inteligentes ha crecido. Antecedentes se encuentran en las microfibras, elastanos y las membranas de teflón para fabricar prendas impermeables.
Las funciones que tienen los textiles inteligentes son: proporcionar calor o frío, cambiar de color, tener memoria de forma, proteger de los rayos UV, combatir bacterias o regular la distribución de aromas o medicamentos.
Los textiles inteligentes se complementan con tecnologías como la microelectrónica, informática, nanotecnología y los biomateriales. La tendencia es crear prendas inteligentes para uso laboral, de seguridad, salud y ocio.
A continuación se describen ejemplos de textiles inteligentes:
• Textiles con microcápsulas PCM (phase change material): el microencapsulado es una técnica mediante la cual pequeñas proporciones de un principio activo (en estado líquido, sólido o gaseoso), son recubiertas por una membrana de un segundo material para proteger el principio activo del entorno que lo rodea. La membrana suele ser del orden de 1 micrómetro de grosor y un diámetro de hasta 150 micrómetros.
Ejemplos son las prendas que logran aislamiento del usuario frente al calor o frío. El principio de esta tecnología se basa en la cantidad de calor que, sin variar de temperatura, se absorbe o cede cuando una sustancia cambia de fase. De esta manera, las microcápsulas incorporadas al textil son capaces de absorber, almacenar y liberar calor corporal en función de las condiciones ambientales.
Los principales PCM utilizados son ceras y parafinas, cuyo calor latente es de 200 kJ/kg. Se utilizan octadecano, nonadecano y eicosano.
Las microcápsulas se pueden incorporar directamente a la fibra por extrusión o bien durante el acabado de la prenda.
• Cosmotextiles: utilizan productos microencapsulados que se aplican por acabado y en los que las materias activas utilizadas pueden tener naturaleza diversa como reactivos químicos o bioquímicos, vitaminas, esencias, etc.
Las cápsulas se pueden romper progresivamente por presión, fricción o biodegradación. Las aplicaciones más conocidas de cosmotextiles son los calcetines hidratantes y prendas perfumadas. Las microcápsulas que contienen aloe vera, y que se rompen a causa de la fricción con la piel, proporcionan sensación de frescura y suavidad, pueden durar hasta 20 ciclos de lavado.
De esta forma, las prendas de vestir pueden incorporar pequeños sensores o fibras conductoras para elaborar prendas como:
• Nanotecnología: en esta rama se han fabricado nanofibras de polímeros, de entre 50 y 500 nanómetros.
La aplicación de la nanotecnología en la industria textil se ha orientado a la fabricación de tejidos con propiedades antimanchas, antibacteriales, antiolores, retardantes de llama, absorbentes de rayos UV, etc.
Se han creado tejidos hechos con nanomateriales que repelen las manchas, estos materiales tienen una nanosuperficie rugosa que hace que las sustancias no penetren y de esta manera evitar la suciedad.
La innovación e investigación son de suma importancia en la industria textil, se busca generar nuevos productos que impacten benéficamente en la vida de los usuarios mejorando su bienestar, apoyándose de técnicas que no son comunes en el sector.
En México se realizan investigaciones en el área de textiles inteligentes en instituciones públicas como la Escuela Superior de Ingeniería Textil del IPN.
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