Gerdau Corsa reafirma su apuesta por la producción de acero en México bajo el sello “Hecho en México”, respaldada por más de mil empleos directos, certificaciones internacionales y un modelo de economía circular. La compañía fortalece la competitividad de la industria siderúrgica nacional al combinar excelencia operativa, responsabilidad social y desarrollo sostenible.
En el marco del Día de la Bandera, Gerdau Corsa ratificó su determinación de seguir produciendo acero en territorio nacional bajo el distintivo “Hecho en México”, un reconocimiento que obtuvo en junio del año pasado y que hoy representa un estándar de calidad, seguridad y compromiso industrial.
La fabricación de acero implica mucho más que la transformación de materias primas. Se trata de un proceso técnico de alta precisión que integra innovación, conocimiento especializado y disciplina operativa. Cada tonelada generada en plantas mexicanas es resultado del trabajo coordinado de ingenieros, técnicos y personal operativo que contribuyen directamente al fortalecimiento de la infraestructura del país.
El acero producido en México se convierte en componente esencial para proyectos estratégicos: puentes, hospitales, edificaciones industriales y obras que sostienen el crecimiento económico. De esta forma, la compañía no solo suministra un insumo clave, sino que impulsa cadenas productivas locales y dinamiza sectores industriales vinculados a la construcción y manufactura.
Talento, certificaciones y estándares globales
Con una plantilla superior a los 1,000 colaboradores en el país, la empresa ha consolidado una cultura corporativa enfocada en la seguridad laboral, la formación continua y la mejora permanente de procesos. Sus operaciones están respaldadas por certificaciones internacionales como ISO 9001:2015 en Gestión de Calidad, ISO 14001:2015 en Gestión Ambiental e ISO 45001:2018 en Seguridad y Salud en el Trabajo, lo que garantiza cumplimiento normativo y estándares globales en cada etapa de producción y distribución.
Este enfoque técnico-operativo fortalece la competitividad del sector siderúrgico mexicano y posiciona a la compañía como un actor relevante dentro del ecosistema industrial nacional.
Economía circular y modelo empresarial responsable
Un elemento diferenciador dentro de la industria es su reconocimiento como Empresa B, convirtiéndose en la primera siderúrgica en México en obtener esta distinción. Este logro acredita un modelo de negocio que equilibra resultados financieros con impacto social y ambiental positivo.
La integración de principios de economía circular en sus procesos productivos permite optimizar recursos, reducir emisiones y promover prácticas sostenibles dentro de la cadena de valor. Así, la producción de acero “Hecho en México” trasciende la manufactura tradicional para convertirse en una estrategia integral de desarrollo sostenible.
En este contexto, el distintivo nacional no es únicamente una etiqueta de origen, sino un reflejo del compromiso industrial con la calidad, la innovación y el crecimiento económico del país.