Un cromatógrafo de gases (GC) impacta directamente en la precisión analítica, la continuidad operativa y el cumplimiento normativo de los laboratorios. Sin embargo, muchos equipos reducen su vida útil prematuramente debido a malas prácticas de operación y mantenimiento.
Con un programa adecuado de mantenimiento y control operativo es posible mantener un cromatógrafo funcionando de forma eficiente durante muchos años.