Cuando una separación cromatográfica debe complementarse con una identificación altamente selectiva, la cromatografía de líquidos acoplada a espectrometría de masas (LC-MS) ofrece una alternativa de alto desempeño para laboratorios que trabajan con muestras complejas.
La combinación de ambas tecnologías permite aprovechar la capacidad de separación del HPLC y añadir información molecular que mejora la identificación y cuantificación de los analitos.