Son agentes encargados de inhibir o retardar el macanismo de oxidación-degradación, que se presenta por las temperaturas de entre 200 - 280 ºC en las que son procesados los plásticos, así proporcionan estabilidad, aunque ésta depende del grado del material. Algunos de ellos son: BHT (2,6-terbutil-para-cresol), DLTDP (dilauril triodipropionato), DSTDP (diesteril triodipopropionato).