Estos montacargas usan una batería que pueden rendir hasta 8 horas. Son equipos silenciosos y que no emiten gases, por lo que se emplean en espacios cerrados.
-Apiladores de combustión interna
Los motores de estos montacargas funcionan a base de gasolina, gas LP o diesel, en comparación de los montacargas eléctricos, estos pueden cargar combustible rápidamente. El montacargas a base de gas LP puede usarse en ambientes cerrados por su bajo nivel de contaminación.
También se fabrican equipos para espacios angostos, son especiales porque su operación requiere versatilidad y un control máximo por parte del operador.
Existe una clasificación por parte de la Asociación Industrial de Montacargas que ha categorizado a los montacargas en 7 clases, cada una con diseño y aplicaciones particulares:
-Apiladores Clase I
Vehículos de motor eléctrico con tres llantas sólidas y un contrapeso en la parte posterior para evitar volcaduras; cuentan con un asiento para el operador. Pueden soportan una carga de hasta 3 toneladas.
-Apiladores Clase II
Equipos de motor eléctrico y de tamaño pequeño, adecuados para espacios reducidos como los pasillos de un almacén; con llantas sólidas.
-Apiladores Clase III
Son montacargas pequeños de operación manual, como carretillas. Sus manijas suelen estar en la parte trasera.
-Apiladores Clase IV y V
Vehículos de combustión interna, con contrapeso y un asiento interno para el operador. Los de la clase IV cuentan con neumáticos sólidos, mientras que los de la V, inflables.
-Apiladores Clase VI y VII
Estos montacargas se han diseñado especialmente para terrenos difíciles, por lo que su uso más común es en zonas agrícolas y obras de construcción, por ejemplo.