Se utiliza seca y cocida en gastronomía árabe, turca, libanesa y otomana. Suele dejarse secar para después extender y rellenar con piñones, arroz, pimientos, nueces o carne. Algunos de los usos tradicionales de la hoja de parra son en tratamiento contra hemorroides, sabañones, varices, piernas cansadas o hinchadas por trastornos de la permeabilidad capilar. Es uno de los remedios vegetales más activos contra estas afecciones.