Las mallas metálicas son empleadas en numerosos procesos industriales donde deba controlarse la granulometría de fluidos líquidos o pastosos, o eliminarse pequeñas partículas extrañas, bajo medias o altas presiones; como por ejemplo filtrado de aguas residuales, vinos aceites, entre otros.
Partes
La construcción de una malla metálica se consigue mediante el entrelazamiento de alambres que forman entre sí las mallas; estos alambres se identifican como urdimbre y trama.