México y Canadá trabajan en un plan bilateral para ampliar inversiones, comercio e infraestructura estratégica, complementando el T-MEC. Con la participación de cientos de empresas, ambos países buscan fortalecer cadenas de suministro, manufactura avanzada y sectores clave, en una estrategia orientada a diversificar mercados y consolidar la integración productiva en Norteamérica.
México y Canadá avanzan en la construcción de un plan bilateral orientado a ampliar flujos de inversión, comercio e infraestructura estratégica, en un movimiento complementario al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La iniciativa surge en un contexto de mayor cautela comercial en Estados Unidos y busca consolidar la integración productiva entre ambas economías.
El anuncio se formalizó tras una reunión en Ciudad de México entre el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el ministro canadiense Dominic LeBlanc, quienes acordaron diseñar una “hoja de ruta” con metas concretas para los próximos años. El documento podría definirse durante el segundo semestre de 2026.
El encuentro empresarial reunió a cerca de 900 compañías de ambos países y contó con la presencia de una delegación de 400 empresarios canadienses, en una de las misiones comerciales más amplias de los últimos años. Además de la capital del país, la agenda incluye visitas estratégicas a Monterrey y Guadalajara, polos industriales clave en manufactura avanzada y tecnología.
Entre los ejes prioritarios del plan destacan el desarrollo de proyectos en minerales estratégicos, modernización portuaria, infraestructura logística, seguridad en cadenas de suministro y programas para impulsar la participación de jóvenes en sectores productivos de alto valor agregado.
Durante la jornada también se concretó un memorando de entendimiento entre el Consejo Empresarial de Canadá y el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), con el objetivo de fortalecer la colaboración institucional y facilitar nuevas oportunidades de negocio entre el sector privado de ambos países.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum subrayó que su administración impulsa una estrategia de diversificación de mercados, sin que ello implique abandonar el T-MEC. Reiteró que el tratado continuará vigente por su relevancia para la competitividad regional, aunque podrían evaluarse ajustes en el futuro.
El acercamiento con Canadá forma parte de una política económica más amplia que también contempla reforzar vínculos con economías como India, Brasil y la Unión Europea, en un escenario marcado por la relocalización de cadenas productivas en América del Norte.
Desde una óptica industrial, la agenda México–Canadá representa una oportunidad para robustecer sectores como manufactura avanzada, automotriz, tecnologías limpias, energía, agricultura tecnificada y tecnologías de la información, áreas estratégicas para el crecimiento regional y la atracción de capital productivo.