El Estado de México impulsa proyectos clave de infraestructura carretera que mejorarán la movilidad, la conectividad y la competitividad industrial, con avances en obras estratégicas que impactarán directamente en el desarrollo económico regional.
El fortalecimiento de la infraestructura en el Estado de México avanza como parte de una estrategia coordinada entre el gobierno federal, encabezado por Claudia Sheinbaum Pardo, y la administración estatal liderada por Delfina Gómez Álvarez. Estas acciones buscan mejorar la movilidad, optimizar la conectividad y potenciar el crecimiento económico en una de las regiones clave para la actividad industrial del país.
Entre los proyectos prioritarios destaca la modernización de la vía Toluca–Zihuatanejo, considerada un eje logístico relevante para la conexión entre el centro y la costa del Pacífico. Dentro de este plan, se prevé que en mayo inicie la intervención del tramo Toluca–Temascaltepec, con una extensión de 38 kilómetros, una vez concluidas las gestiones relacionadas con el derecho de vía y los trabajos preparatorios.
En el Valle de México, el Puente Alameda Oriente registra avances en su fase inicial, con labores de cimentación en curso y componentes estructurales prefabricados listos para su instalación. Se estima que la primera estructura quede concluida en octubre de este año, mientras que una segunda etapa se proyecta para 2027, contribuyendo a desahogar la carga vehicular en esta zona metropolitana.
Por otra parte, en la región norte del estado, la autopista Atizapán–Atlacomulco representa un proyecto clave para reducir tiempos de traslado y fortalecer la conectividad intermunicipal, facilitando el flujo de mercancías y mejorando la eficiencia logística para la industria.
Estos desarrollos reflejan una apuesta por modernizar la infraestructura carretera como palanca de crecimiento económico, al tiempo que consolidan al Estado de México como un nodo estratégico para la movilidad y la integración productiva a nivel nacional.