El peso mexicano registró una depreciación de 0.76% y cotizó en 17.5470 unidades por dólar, afectado por el incremento de la tensión militar en Medio Oriente. La mayor demanda de activos refugio elevó la volatilidad en los mercados y presionó al tipo de cambio.
El peso mexicano inició la jornada con una depreciación frente al dólar, en un contexto marcado por el aumento de la incertidumbre internacional derivada de la intensificación del conflicto en Medio Oriente.
Durante las primeras operaciones de este viernes, la moneda nacional se ubicó en 17.5470 pesos por dólar, lo que representó una caída de 0.76% respecto al cierre previo, reflejando un incremento en la demanda de instrumentos financieros considerados de menor riesgo.
La presión sobre el mercado cambiario se produjo luego de que se reportaran nuevos enfrentamientos en la región. Estados Unidos realizó ataques contra infraestructura estratégica en Irán, mientras que las fuerzas iraníes respondieron con ofensivas dirigidas a instalaciones en Kuwait, ampliando el alcance del conflicto.
Este escenario fortaleció la búsqueda de activos refugio por parte de los inversionistas, una reacción habitual cuando aumentan las tensiones geopolíticas y la percepción de riesgo en los mercados internacionales.
Para el sector industrial y empresarial, un entorno de mayor volatilidad cambiaria puede traducirse en variaciones en los costos de importación, adquisición de materias primas e insumos, así como en ajustes en las estrategias financieras de compañías con operaciones internacionales.
Los participantes del mercado permanecerán atentos a la evolución del conflicto y a su posible impacto sobre los mercados financieros globales, ya que cualquier incremento en la tensión podría seguir generando movimientos en el tipo de cambio durante las próximas sesiones.