Benito Solís, presidente del Comité de Propuesta Económica de COPARMEX, planteó que el crecimiento económico debe ser una prioridad para fortalecer las finanzas públicas de México. En su artículo de opinión, advirtió sobre los riesgos asociados con el déficit fiscal, las obligaciones financieras de Pemex y un crecimiento insuficiente. Como alternativas, propuso combatir la corrupción, evaluar rigurosamente la inversión pública e incentivar la inversión privada mediante reducciones fiscales dirigidas a quienes amplíen sus inversiones en el país.
La estabilidad financiera depende del crecimiento económico
El crecimiento económico debe convertirse en una prioridad para México si el país busca fortalecer sus finanzas públicas y reducir los desequilibrios fiscales. Así lo planteó Benito Solís, presidente del Comité de Propuesta Económica de COPARMEX, en un artículo de opinión publicado en El Financiero.
El especialista explicó que los movimientos recientes del tipo de cambio reflejaron, en parte, la influencia de los flujos internacionales de capital y las diferencias entre las tasas de interés de México y Estados Unidos.
En particular, describió el efecto de las operaciones conocidas como carry trade, mediante las cuales los inversionistas buscan obtener rendimientos aprovechando las diferencias en las tasas de interés entre países. De acuerdo con su análisis, los cambios en la política monetaria y las variaciones cambiarias pueden modificar el atractivo de estas estrategias.
Déficit fiscal y Pemex, entre los riesgos para México
Solís también destacó los riesgos que enfrenta la calificación soberana de México ante el panorama de las finanzas públicas. Entre los factores señalados se encuentran el déficit fiscal, las obligaciones financieras de Petróleos Mexicanos (Pemex) y el bajo crecimiento económico.
El autor advirtió que una eventual pérdida del grado de inversión podría generar presiones sobre el tipo de cambio y la inflación, con consecuencias para el poder adquisitivo de los hogares, particularmente aquellos con ingresos fijos.
Además del nivel de endeudamiento, consideró que las evaluaciones de las calificadoras también toman en cuenta la credibilidad de las políticas económicas, la certidumbre institucional, la independencia del Poder Judicial y las condiciones para la inversión privada.
Política fiscal e inversión privada
En su análisis del presupuesto de finanzas públicas para 2027, Solís cuestionó que el ajuste fiscal se apoyara en mecanismos para aumentar la recaudación de los grandes contribuyentes sin priorizar suficientemente el crecimiento de la economía.
Desde su perspectiva, elevar la carga fiscal sobre las empresas podría desincentivar la inversión privada y limitar la expansión de la actividad productiva, lo que dificultaría alcanzar un crecimiento económico sostenido.
Ante este escenario, planteó alternativas para atender los desequilibrios fiscales sin frenar la inversión.
Tres propuestas para mejorar las finanzas públicas
El presidente del Comité de Propuesta Económica de COPARMEX destacó tres medidas que, desde su perspectiva, podrían contribuir a reducir los desequilibrios fiscales:
- Combatir la corrupción: fortalecer las sanciones y los mecanismos de control gubernamental para mejorar la confianza ciudadana y la disposición al pago de impuestos.
- Evaluar la inversión pública: establecer comisiones de gasto y financiamiento con participación de funcionarios, especialistas académicos y representantes del sector privado para analizar la viabilidad de los proyectos.
- Incentivar la inversión: reducir impuestos para las empresas y personas que incrementen sus inversiones en el país, con el objetivo de estimular la actividad económica.
Como referencia para la evaluación de inversiones públicas, Solís mencionó el modelo aplicado en Chile, al que atribuyó parte del avance económico registrado por ese país en décadas anteriores.
El reto de fortalecer la actividad productiva
Para Solís, la consolidación de las finanzas públicas no debe depender únicamente de mayores ingresos fiscales o de medidas de contención del gasto. También requiere condiciones que impulsen la inversión, eleven la productividad y amplíen la capacidad de crecimiento de la economía mexicana.
Bajo esta perspectiva, generar certidumbre para las empresas, mejorar la calidad del gasto público y establecer incentivos para la inversión serían elementos centrales para construir unas finanzas públicas más sólidas en el largo plazo.