El Comce estimó que las exportaciones mexicanas podrían superar los 800 mil millones de dólares en 2026, mientras que las importaciones se acercarían a una cifra similar, llevando el intercambio total de mercancías a unos 1.6 billones de dólares. El organismo destacó que 92% de las exportaciones corresponde a manufacturas avanzadas y señaló que el reto consiste en aumentar el contenido nacional mediante una mayor participación de las PyMEs en las cadenas globales de suministro. También identificó oportunidades en semiconductores, centros de datos e inteligencia artificial, además de destacar la importancia de diversificar los mercados ante las tensiones arancelarias.
México proyectó exportaciones históricas para 2026
México podría superar los 800 mil millones de dólares en exportaciones de bienes al cierre de 2026, de acuerdo con las estimaciones del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (Comce).
El organismo empresarial revisó al alza su previsión anterior, que apuntaba a 730 mil millones de dólares, ante el desempeño de la industria nacional y el intercambio comercial con Estados Unidos, pese a los aranceles vigentes y los cambios en el comercio internacional.
Durante la inauguración del 32.º Congreso de Comercio Exterior, realizado en Monterrey, Nuevo León, Sergio Contreras Pérez, presidente del Comce, destacó la consolidación de México como potencia manufacturera y comercial.
El directivo señaló que las manufacturas avanzadas representan 92% de las exportaciones mexicanas, lo que refleja la relevancia de la actividad industrial dentro de las ventas internacionales del país.
Importaciones también podrían alcanzar los 800 mil millones de dólares
El Comce estimó que el intercambio total de mercancías de México podría rondar los 1.6 billones de dólares durante 2026, considerando exportaciones superiores a 800 mil millones de dólares e importaciones cercanas a esa misma cifra.
El organismo destacó que las compras al extranjero incluyen insumos, maquinaria y bienes intermedios necesarios para abastecer los procesos productivos y atender la demanda de los mercados internacionales.
Este comportamiento refleja la integración de México en las cadenas globales de manufactura, donde las importaciones de componentes y equipos forman parte de las operaciones de distintas industrias exportadoras.
Sin embargo, el crecimiento del comercio exterior también plantea el reto de aumentar la participación de proveedores nacionales en los procesos productivos y fortalecer el valor agregado que permanece en la economía mexicana.
El contenido nacional, clave para fortalecer la industria
Contreras Pérez advirtió que incrementar las exportaciones no es suficiente si no se fortalece la participación de empresas mexicanas en las cadenas de suministro.
Por ello, el Comce planteó ampliar la vinculación de las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) con grandes compañías y cadenas globales de valor, con el propósito de elevar el contenido nacional de los productos fabricados en México.
Esta estrategia busca desarrollar proveedores locales, ampliar sus capacidades productivas y generar oportunidades para que más negocios participen en las operaciones de empresas exportadoras.
El dirigente también señaló que México necesita aprovechar la demanda emergente de sectores como los semiconductores, los centros de datos y la inteligencia artificial, áreas que representan oportunidades para ampliar las capacidades de manufactura y tecnología.
La revisión del T-MEC mantiene desafíos para sectores industriales
En relación con la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el presidente del Comce reconoció que industrias como la automotriz, la siderúrgica y la del aluminio enfrentan afectaciones por las barreras arancelarias impuestas por Estados Unidos.
No obstante, consideró que las empresas mexicanas pagan, en promedio, menores aranceles que algunos competidores de otros continentes, según lo expuesto durante el encuentro.
El organismo también destacó la importancia de la red de acuerdos comerciales de México para diversificar oportunidades y mantener relaciones económicas con distintos mercados ante las tensiones bilaterales.
Entre las alternativas mencionadas estuvieron la modernización del acuerdo comercial con la Unión Europea y las misiones de negocios con Italia para promover inversiones y ampliar las oportunidades de intercambio empresarial.
Diversificación comercial y nuevas oportunidades de inversión
El Comce planteó que la expansión del comercio exterior debe acompañarse de una estrategia para desarrollar proveedores, incrementar el contenido nacional y aprovechar nuevas áreas de demanda industrial.
La participación de empresas mexicanas en sectores tecnológicos y manufactureros de mayor complejidad podría contribuir a fortalecer las cadenas productivas y ampliar el valor agregado de los bienes exportados.
En este contexto, la evolución del comercio exterior durante 2026 estará vinculada tanto con la capacidad exportadora de México como con su habilidad para incorporar más insumos, tecnología y servicios nacionales en la producción destinada a mercados internacionales.