La capacidad de un filtro es retener impurezas en su interior sin llegar a obstruir el flujo a través de el. Un filtro con mayor capacidad puede ser utilizado durante un periodo más largo que uno de baja capacidad y esto se traduce en un menor costo de operación. Su eficiencia se mide con base al tamaño de partículas que el filtro es capaz de retener, esto se mide en micrones.