Son excelentes agentes para el control de las viscosidad, modificadores de la consistencia, antiespumantes, lubricantes, emulsionantes, detergentes y plastificantes. Otras de sus propiedades que los hacen muy apropiados para su empleo en la formulación cosmética, son su poder disolvente para perfumes, tintes, bromoácidos, muchos aceites, vitaminas, proteínas, desinfectantes de ambiente y repelente de insectos.