2022 fue declarado como el Año Internacional del Vidrio por la Naciones Unidas para honrar a tan noble materia prima por sus aportaciones al arte, la ciencia y a la vida cotidiana.
No cabe duda que uno de los materiales más importantes de la vida moderna sigue siendo el vidrio, no obstante su vida milenaria. Lo usamos para diferentes bienes muebles e inmuebles, así como en objetos tan cotidianos como utensilios de cocina. Su alto nivel de reciclabilidad y la posibilidad de combinarlo con aditivos con diferentes clases de funcionalidad lo han posicionado como una materia prima importante para la innovación en diferentes aplicaciones, a pesar de su antigüedad.
No obstante, al haber tanta variedad de vidrios, ya que está presente en múltiples industrias, nos centraremos en una de las representativas, el vidrio para la industria de la construcción o vidrio arquitectónico.
Tipos de vidrios para la construcción
El vidrio en la construcción es un básico en la edificación de cualquier obra, ya sea una casa, un edificio y otras construcciones más ambiciosas. Las nuevas necesidades y las tendencias arquitectónicas han impulsado usos cada vez más sofisticados. Por ello, existen en el mercado tipos de vidrio, según su función como:
Vidrio común. Es el vidrio tradicional de silicato, transparente, que se usa comúnmente en puertas y ventanas.
Vidrio espejeado. Es vidrio común con espejo, pero se fabrica con formación de gotas invisibles, las cuales dejan pasar la luz, para que una cara permita la vista y la otra funcione como espejo.
Vidrio templado. Destaca su gran resistencia mecánica, seguro y templado para evitar modificaciones después del corte.
Vidrio curvo . Tratado por calor para formar curvatura. Son especiales para uso arquitectónico y diseño.
Vidrio laminado. Se forma de más de dos vidrios simples, en combinación con láminas de plástico polivinil butiral. Lo distinguen su adherencia, transparencia, resistencia y son elásticos.
Vidrio impreso o decorativo. Para puertas y baños, son decorativos y también son templados.
Vidrio antirreflectante. Tratados para tener una textura en su superficie que evada el reflejo, sin distorsionar los colores.
Vidrio insulado. Se forma de dos o más vidrios por medio de una cámara de aire para formar una aislante para crear un efecto térmico en el área donde se instalará. No se condensa y es estético.
Vidrios de seguridad. Entra el vidrio laminado, así como el templado y el blindado. Sus cristales se sometieron a diferentes métodos de tratamiento para evitar daños ante agrietamientos y roturas.
Innovación en los vidrios para construcción
Algunos de los vidrios mencionados, ya forman parte de nuevas tecnologías aplicadas al vidrio en el último siglo.
Por otra parte, las investigaciones enfocadas a la sustentabilidad y la ecología energética también han llegado al vidrio para la construcción. Por ejemplo, los vidrios “inteligentes” que funcionan como agentes bloqueadores del calor o la luz para ahorrar energía, ya existen en el mercado, pero aún no son accesibles para la producción masiva. Lo nuevo en ello, es que los nuevos diseños ya se están probando con nanotecnología, para evitar que funcionen con electricidad, aunque es posible que esto demore su masificación.
La arquitectura, la ingeniería y la seguridad también siguen siendo fuertes impulsores de la innovación en el vidrio, lo cual combina las nuevas necesidades de ahorro energético con iluminación natural, versatilidad, estética y versatilidad, que dan paso a nuevos vidrios o cristales acústicos y térmicos.
También se están haciendo prototipos de vidrios-persiana que sean capaces de reproducir luces y sombras, así como para otras aplicaciones digitales. Muchos de los laboratorios del vidrio se están enfocando en las ventanas y muros inteligentes.
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