Flex invertirá 1,000 millones de dólares en México para expandir la manufactura avanzada y producir infraestructura para inteligencia artificial. El proyecto generará 5,000 empleos especializados y consolidará al país como un actor estratégico en la industria tecnológica global, aunque enfrenta desafíos clave en el suministro energético.
México continúa fortaleciendo su papel en la industria tecnológica global con el anuncio de una inversión de 1,000 millones de dólares por parte de Flex, destinada a expandir sus capacidades en manufactura avanzada y soluciones para inteligencia artificial.
El anuncio, realizado por el secretario de Economía Marcelo Ebrard Casaubón, marca un paso estratégico para posicionar al país dentro de un grupo reducido de naciones con la capacidad de producir infraestructura tecnológica de alta complejidad.
La inversión se desplegará de manera progresiva hasta 2028 y tendrá como eje principal la región de Guadalajara, uno de los hubs tecnológicos más relevantes del país. No obstante, el impacto también alcanzará a estados como Chihuahua y Aguascalientes, ampliando el alcance territorial del proyecto.
Uno de los principales beneficios será la generación de aproximadamente 5,000 empleos altamente especializados, enfocados en procesos de alto valor agregado. Este crecimiento también detonará el fortalecimiento de cadenas de suministro locales, especialmente en segmentos vinculados a manufactura electrónica y dispositivos avanzados.
En términos tecnológicos, el proyecto contempla la producción de componentes clave para centros de datos y sistemas de inteligencia artificial, incluyendo estructuras de alta ingeniería con sistemas de enfriamiento integrados. Este tipo de soluciones posiciona a México dentro del grupo de países con capacidades para atender la creciente demanda global de infraestructura digital.
Además, Flex continuará desarrollando tecnología para el sector salud, destacando la fabricación de equipos médicos inteligentes que integran sensores avanzados para el monitoreo de condiciones como la osteoporosis, lo que refuerza su liderazgo en manufactura médica.
Sin embargo, el crecimiento de este tipo de operaciones plantea retos importantes, particularmente en el suministro energético. De acuerdo con directivos de la compañía, la nueva infraestructura demandará niveles de consumo eléctrico significativamente elevados, lo que convierte a la disponibilidad de energía en un factor crítico para la sostenibilidad del proyecto.
Este anuncio se suma a una trayectoria de inversión constante por parte de la empresa, que en la última década ha destinado más de 2,300 millones de dólares en México, consolidando al país como un socio estratégico en su operación global.
Con este movimiento, México no solo fortalece su industria manufacturera, sino que avanza hacia una posición clave en la cadena de valor de la inteligencia artificial y la infraestructura tecnológica a nivel mundial.