General Motors producirá los modelos Chevrolet Groove y Aveo en su planta de Ramos Arizpe, Coahuila, a partir de 2027. El proyecto forma parte de una estrategia para aumentar la manufactura nacional, sustituir importaciones y modernizar sus procesos industriales, con la meta de alcanzar una producción de 80 mil vehículos anuales hacia 2030.
General Motors fortalecerá producción nacional con nuevos modelos ensamblados en Coahuila
La industria automotriz mexicana continúa consolidándose como uno de los principales motores manufactureros del país. En este contexto, la empresa estadounidense General Motors anunció que comenzará a fabricar en México los modelos Chevrolet Groove y Chevrolet Aveo a partir de 2027, como parte de un plan para ampliar su capacidad industrial y disminuir la dependencia de unidades importadas desde Asia.
El proyecto será desarrollado en el complejo de Ramos Arizpe, Coahuila, donde la compañía opera varias plantas de producción enfocadas en vehículos y componentes. La estrategia contempla incrementar gradualmente el volumen de ensamblaje nacional hasta alcanzar una capacidad aproximada de 80 mil unidades anuales hacia 2030.
Durante un evento realizado en el Complejo Toluca, Francisco Garza, presidente y director general de GM México, explicó que el programa forma parte de la iniciativa “De México para México”, orientada a fortalecer la producción local y responder de manera más eficiente a la demanda interna del mercado automotriz.
Además del ensamblaje de nuevos vehículos, la armadora contempla inversiones para modernizar procesos industriales, aumentar la automatización y elevar el nivel tecnológico dentro de sus operaciones manufactureras en territorio nacional.
La decisión de trasladar parte de la producción a México también responde a la creciente necesidad de regionalizar cadenas de suministro y fortalecer la competitividad de Norteamérica frente a los cambios en el comercio internacional y la industria automotriz global.
De acuerdo con la empresa, el incremento de producción estará alineado con los objetivos del denominado Plan México, estrategia económica impulsada por el gobierno federal para incentivar la inversión industrial, el desarrollo manufacturero y la generación de empleo especializado.
Especialistas del sector consideran que este tipo de proyectos refuerzan la posición de México como plataforma estratégica para la fabricación de vehículos ligeros, particularmente en un entorno marcado por el nearshoring, la relocalización industrial y la búsqueda de cadenas productivas más eficientes.
La expansión de operaciones de General Motors en Coahuila también podría generar efectos positivos en sectores vinculados como autopartes, logística, transporte, automatización industrial y proveeduría especializada, impulsando la actividad económica regional y fortaleciendo el ecosistema manufacturero del norte del país.