PLASTICS y ANIPAC respaldaron la revisión del T-MEC al considerar que fortalecerá las cadenas de suministro, la competitividad y el crecimiento de la industria del plástico en América del Norte. Ambas organizaciones impulsan reglas comerciales más sólidas, mayores requisitos de contenido regional y procesos aduaneros modernizados.
La revisión y modernización del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se perfila como un elemento estratégico para fortalecer las cadenas de suministro regionales y mantener la competitividad de la industria del plástico en América del Norte.
La asociación estadounidense PLASTICS y la Asociación Nacional de Industrias del Plástico (ANIPAC) destacaron que el acuerdo comercial ha sido fundamental para consolidar la integración manufacturera entre los tres países, impulsar el crecimiento económico y generar millones de empleos vinculados al sector.
De acuerdo con ambas organizaciones, durante 2025 el intercambio comercial relacionado con la industria del plástico alcanzó un valor de 117.6 mil millones de dólares, reflejando la relevancia del sector dentro de la economía regional y de las cadenas productivas norteamericanas.
Las agrupaciones empresariales subrayaron que garantizar una cadena de suministro estable y confiable para las resinas plásticas será esencial para sostener el crecimiento de la industria y responder a la demanda manufacturera de distintos sectores productivos.
En un comunicado conjunto, PLASTICS y ANIPAC respaldaron la actualización de diversas disposiciones del tratado, incluyendo el fortalecimiento de los requisitos de contenido regional para evitar vacíos regulatorios que permitan la entrada de productos provenientes de países no integrantes del acuerdo.
Asimismo, hicieron un llamado para modernizar los procedimientos aduaneros y reforzar los mecanismos de cumplimiento comercial, con el objetivo de promover condiciones de competencia equitativas y agilizar las operaciones de comercio exterior dentro de la región.
Las organizaciones también reiteraron su disposición para colaborar con autoridades y responsables de política pública tanto en México como en Estados Unidos, buscando que la renovación del T-MEC continúe impulsando la manufactura, la inversión y el empleo en América del Norte.