VEMO puso en operación tres nuevos hubs de recarga para vehículos eléctricos en Ciudad de México, incorporando 69 cargadores de alta potencia. Con esta expansión, la empresa fortalece su red nacional, que ya cuenta con presencia en 18 estados y cerca de 2,000 puntos de carga, impulsando el crecimiento de la electromovilidad en el país.
La expansión de la infraestructura para vehículos eléctricos en México continúa avanzando. Como parte de su estrategia para acelerar la adopción de soluciones de movilidad sustentable, VEMO inauguró tres nuevos hubs de recarga en la Ciudad de México, reforzando la disponibilidad de puntos de carga para usuarios particulares y flotas eléctricas.
Las nuevas instalaciones se ubican en zonas estratégicas de la capital y forman parte del crecimiento de la red nacional de la compañía, que actualmente opera cerca de 2,000 cargadores distribuidos en 18 estados del país.
Los nuevos centros de recarga se localizan en la alcaldía Venustiano Carranza, cerca de la zona aeroportuaria; en Las Águilas, dentro de Álvaro Obregón; y en Mixcoac, en la alcaldía Benito Juárez. Esta distribución busca mejorar la cobertura de carga en áreas con alta actividad vehicular y creciente demanda de soluciones de electromovilidad.
Para esta expansión se instalaron 69 cargadores de alta capacidad, cada uno equipado con dos conectores y una potencia de 120 kW. La infraestructura incorpora diferentes estándares de conexión, incluyendo CCS1, GBT y NACS, permitiendo atender una mayor variedad de modelos de vehículos eléctricos disponibles en el mercado.
El hub Aeropuerto cuenta con 21 cargadores; Las Águilas suma 25 unidades; mientras que Mixcoac incorpora 23 equipos de carga rápida. Con esta capacidad, la empresa busca facilitar el acceso a energía para usuarios particulares, plataformas de movilidad y flotas comerciales que operan en la zona metropolitana.
La apertura de estos espacios ocurre en un momento de crecimiento para la electromovilidad en México. De acuerdo con la compañía, su red registra más de 110 mil sesiones de carga cada mes y ha contribuido a recorrer más de 250 millones de kilómetros mediante vehículos eléctricos.
La ampliación de la infraestructura de recarga representa un elemento clave para el desarrollo de la movilidad limpia, ya que contribuye a reducir una de las principales barreras para la adopción de vehículos eléctricos: la disponibilidad de estaciones de carga accesibles y confiables.