El incremento en la demanda de infraestructura para inteligencia artificial y centros de datos está impulsando la inversión extranjera en la manufactura electrónica mexicana. En el primer trimestre de 2026, el sector captó 1,379 millones de dólares de IED, superando el total registrado durante todo 2025 y reforzando el papel de México como un actor clave en las cadenas de suministro tecnológicas de Norteamérica.
El dinamismo de la industria tecnológica está impulsando una nueva etapa para la manufactura electrónica en México. El crecimiento de la infraestructura destinada a la inteligencia artificial y los centros de datos en Norteamérica está generando mayores oportunidades de inversión para las empresas establecidas en el país.
Información de la Secretaría de Economía indica que, durante el primer trimestre de 2026, la fabricación de equipos de cómputo, dispositivos de comunicación y otros productos electrónicos recibió 1,379 millones de dólares de inversión extranjera directa (IED), una cifra que ya supera el total registrado por este segmento durante todo 2025.
Este comportamiento refleja el fortalecimiento del papel de México dentro de las cadenas de suministro que abastecen a la industria tecnológica, particularmente en componentes y equipos necesarios para servidores, procesamiento de datos e infraestructura vinculada con aplicaciones de inteligencia artificial.
El mercado estadounidense continúa siendo el principal impulsor de estas inversiones, al concentrar alrededor del 62% del capital recibido por el sector durante el periodo, mientras que Corea del Sur aportó aproximadamente 14%, consolidándose como uno de los inversionistas más relevantes en la industria electrónica nacional.
La creciente demanda internacional de soluciones tecnológicas también ha favorecido el aumento de las exportaciones mexicanas de productos electrónicos, fortaleciendo la competitividad del país como plataforma manufacturera para atender los requerimientos del mercado norteamericano.
Especialistas consideran que esta tendencia responde tanto al avance de la inteligencia artificial como al proceso de relocalización de cadenas de suministro, factores que continúan posicionando a México como un destino estratégico para proyectos de manufactura avanzada y desarrollo tecnológico.