La inteligencia artificial todavía tiene una adopción limitada en la manufactura mexicana, pues solo el 4.8% de las empresas del sector utiliza esta tecnología. No obstante, su implementación se relaciona con mejoras de hasta 18.8% en producción, además de incrementos en remuneraciones y empleo.
La inteligencia artificial comienza a consolidarse como una herramienta estratégica para elevar la competitividad del sector manufacturero en México. De acuerdo con un estudio presentado por la Secretaría de Economía, las empresas que incorporan esta tecnología registran incrementos en productividad, salarios y generación de empleo, aunque su nivel de adopción todavía es reducido.
El análisis, elaborado por Centro México Digital con información del Censo Económico 2024 del INEGI, señala que únicamente el 4.8% de las empresas manufactureras con más de 10 trabajadores utiliza soluciones de inteligencia artificial, porcentaje inferior al promedio nacional de otros sectores económicos, ubicado en 8%, y por debajo del 19.1% registrado en los países de la OCDE.
A pesar de esta brecha tecnológica, los resultados muestran un impacto significativo entre las organizaciones que ya implementan estas herramientas. El estudio identifica que una mayor adopción de IA se relaciona con un aumento de 18.8% en la producción bruta, una mejora de 5.4% en las remuneraciones por trabajador y un crecimiento de 3.3% en el personal ocupado por unidad económica.
La manufactura representa cerca del 20% del Producto Interno Bruto nacional y alrededor del 90% de las exportaciones mexicanas, por lo que acelerar la digitalización del sector se perfila como un factor estratégico para fortalecer la posición de México frente a otros mercados internacionales.
Durante la presentación del estudio, la Secretaría de Economía destacó que la incorporación de tecnologías emergentes forma parte de las acciones para modernizar la industria nacional, fomentar la innovación y mejorar la capacidad productiva de las empresas mexicanas.
La inteligencia artificial puede aplicarse en áreas como mantenimiento predictivo, control de calidad, planeación de la producción, logística, optimización de inventarios y análisis de datos. Sin embargo, uno de los principales retos será facilitar el acceso a estas soluciones para pequeñas y medianas empresas, que suelen enfrentar mayores limitaciones de inversión, infraestructura digital y capacitación.
El avance de estas tecnologías también incrementará la necesidad de formar personal especializado en automatización, programación, análisis de información y operación de sistemas inteligentes, perfiles que serán cada vez más relevantes para la evolución de la manufactura nacional.