Coparmex identificó nueve retos que México deberá atender para fortalecer la inversión y el empleo, entre ellos seguridad, inversión productiva, IED, energía, agua y certeza jurídica. El organismo señaló que, aunque la inversión extranjera alcanza niveles históricos, solo 7.8% correspondió a nuevas inversiones durante el primer semestre de 2026.
La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) presentó un balance sobre la situación económica del país tras la presentación del Segundo Informe de Gobierno de Claudia Sheinbaum y llamó a atender distintos factores que considera determinantes para fortalecer la inversión y la generación de empleos formales.
El organismo empresarial identificó nueve retos prioritarios para México: seguridad, inversión productiva, inversión extranjera directa, disponibilidad de energía y agua, certeza jurídica, empleo formal, finanzas públicas, salud y educación.
De acuerdo con Coparmex, la posición geográfica de México y su integración comercial representan oportunidades para atraer capital y fortalecer las cadenas productivas, aunque será necesario resolver pendientes que pueden limitar la competitividad de las empresas.
Seguridad continúa como una preocupación empresarial
Entre los principales desafíos destaca la seguridad. Si bien Coparmex reconoció avances en algunos indicadores delictivos, advirtió que problemas como la extorsión y las desapariciones continúan representando riesgos para las empresas y la población.
Con base en datos de #DataCoparmex, una de cada dos empresas reportó haber sido víctima de algún delito entre octubre de 2025 y marzo de 2026, mientras que la extorsión se mantiene entre las principales afectaciones.
Para el sector empresarial, mejorar las condiciones de seguridad resulta indispensable para generar confianza y ofrecer un entorno favorable para nuevas inversiones y actividades productivas.
Inversión productiva permanece por debajo del objetivo
Coparmex también puso atención en los niveles de inversión. Durante el primer trimestre de 2026, la inversión fija bruta representó 21.2% del PIB, frente al 22.7% observado un año antes.
La cifra se encuentra por debajo del objetivo de 25% establecido en el Plan México, de acuerdo con el organismo.
Dentro de este indicador, la inversión privada representó 17.9% del PIB, su menor proporción desde 2020, mientras que la inversión pública alcanzó 3.3%.
La percepción de las empresas también refleja cautela. Coparmex señaló que solamente 23% de sus socios considera que actualmente es un buen momento para invertir.
IED histórica, pero pocas nuevas inversiones
El organismo empresarial reconoció que la Inversión Extranjera Directa (IED) ha alcanzado niveles históricamente altos, aunque señaló que esta cifra no necesariamente significa la instalación de nuevas plantas o la adquisición de maquinaria y equipo.
Según el análisis presentado, durante el primer semestre de 2026 solo 7.8% de la IED correspondió a nuevas inversiones.
Para Coparmex, uno de los principales desafíos consiste en lograr que los recursos registrados como inversión extranjera se traduzcan en nuevos proyectos productivos, infraestructura, capacidad industrial y empleos formales.
Energía, agua y certeza jurídica también son claves
La disponibilidad de energía y agua aparece entre los factores que el organismo considera prioritarios para mantener el crecimiento productivo.
Estos recursos resultan relevantes para industrias que requieren infraestructura y suministro confiable para establecer nuevas operaciones o ampliar las existentes.
A la par, Coparmex señala la necesidad de fortalecer la certeza jurídica, debido a que las empresas requieren condiciones previsibles para planear inversiones y comprometer capital en proyectos de largo plazo.
El reto: convertir oportunidades en proyectos
El balance de Coparmex plantea que México cuenta con ventajas derivadas de su integración con los mercados internacionales, pero necesita transformar esas condiciones en mayores niveles de inversión productiva y empleo formal.
Para ello, el organismo considera necesario atender los factores que actualmente generan incertidumbre y fortalecer las condiciones para que tanto empresas nacionales como extranjeras conviertan sus planes de inversión en proyectos concretos.