La Secretaría de Economía informó que las inversiones estratégicas en México son evaluadas bajo estrictos estándares internacionales de seguridad industrial y sostenibilidad, destacando el complejo de amoníaco de Topolobampo como un proyecto clave para fortalecer la industria petroquímica y la producción nacional de fertilizantes.
La Secretaría de Economía reiteró que las inversiones estratégicas que se desarrollan en México son supervisadas para asegurar el cumplimiento de los más altos estándares internacionales en materia de seguridad industrial, protección ambiental y responsabilidad social.
Uno de los proyectos que ejemplifica esta política es el complejo de producción de amoníaco ubicado en Topolobampo, Sinaloa, considerado una iniciativa prioritaria para fortalecer la industria petroquímica nacional y ampliar la producción de insumos estratégicos para el país.
El desarrollo es impulsado por GPO, filial mexicana del Grupo Proman, empresa con más de cuatro décadas de experiencia en el sector petroquímico, presencia en más de 25 países y una red de 17 plantas de producción alrededor del mundo.
De acuerdo con la dependencia, la compañía opera bajo estándares internacionales reconocidos en seguridad de procesos, gestión ambiental y responsabilidad social. Asimismo, el proyecto cuenta con financiamiento encabezado por KfW IPEX-Bank, institución que participa bajo los criterios del Protocolo de Ecuador, mecanismo que exige el cumplimiento de normas ambientales para respaldar proyectos de infraestructura.
La Secretaría de Economía destacó que este tipo de inversiones contribuye al desarrollo industrial del país, impulsa la producción nacional de amoníaco y fertilizantes y fortalece la competitividad del sector agroalimentario, al reducir la dependencia de importaciones de insumos esenciales.
Además del impacto económico para la región, el proyecto busca consolidar la capacidad productiva de México en un mercado internacional donde el suministro de fertilizantes enfrenta crecientes desafíos, fortaleciendo la seguridad de abastecimiento para actividades agrícolas y la estabilidad de las cadenas productivas.