El peso mexicano se fortaleció frente al dólar tras la publicación de cifras de precios al productor en Estados Unidos que mostraron una desaceleración superior a la esperada. Los datos alimentaron expectativas de una menor presión inflacionaria y favorecieron el desempeño de las divisas de mercados emergentes, aunque persiste la cautela por el contexto geopolítico internacional.
El peso mexicano inició la jornada con una apreciación frente al dólar, impulsado por la publicación de datos de inflación mayorista en Estados Unidos que resultaron inferiores a las expectativas del mercado, reduciendo la presión sobre la divisa estadounidense.
Durante las primeras operaciones, el tipo de cambio se ubicó en 17.3886 pesos por dólar, lo que representó un avance de 0.18 % para la moneda nacional. El comportamiento respondió al retroceso del dólar frente a otras divisas internacionales, favoreciendo la demanda por activos de economías emergentes.
El movimiento se produjo después de que el Índice de Precios al Productor (IPP) de Estados Unidos registrara una disminución mensual de 0.3 %, mientras que el consenso del mercado esperaba un resultado sin cambios. En términos anuales, el indicador se ubicó en 5.5 % durante junio, por debajo del 6.0 % observado el mes anterior.
Los datos reforzaron las expectativas de una moderación en las presiones inflacionarias, lo que podría influir en las decisiones futuras de política monetaria de la Reserva Federal (Fed).
A este escenario se sumaron las declaraciones de John Williams, presidente de la Reserva Federal de Nueva York, quien señaló que la inflación continúa en niveles elevados, aunque reconoció que podría haber alcanzado su punto máximo.
Pese al desempeño positivo del peso, los mercados mantienen cautela debido a la incertidumbre generada por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, un factor que continúa influyendo en el comportamiento de los mercados financieros internacionales.