El peso mexicano avanzó frente al dólar gracias al fortalecimiento de la economía nacional y al retroceso de la moneda estadounidense. Los inversionistas también analizaron datos de crecimiento, consumo e inflación en Estados Unidos, que podrían influir en las próximas decisiones de política monetaria de la Reserva Federal.
Peso mexicano gana terreno tras sólidos indicadores económicos de México y Estados Unidos
El peso mexicano inició la jornada con una ligera apreciación frente al dólar, favorecido por el debilitamiento de la moneda estadounidense y por la publicación de indicadores económicos que reforzaron la confianza de los mercados sobre el desempeño de las economías de México y Estados Unidos.
Durante las operaciones, la divisa mexicana se ubicó en 17.3953 pesos por dólar, lo que representó un avance de 0.20% respecto al cierre previo.
En el mercado internacional, los inversionistas analizaron los más recientes datos de Estados Unidos, donde la actividad económica mostró una moderación durante el segundo trimestre del año. No obstante, el consumo interno continuó mostrando fortaleza, mientras que el mercado laboral mantuvo señales de estabilidad.
Entre los indicadores publicados destacaron un incremento mensual de 0.3% en el gasto de los consumidores durante junio y un avance de 3.3% en el índice subyacente de precios del gasto en consumo personal (PCE), uno de los principales referentes utilizados por la Reserva Federal para evaluar la inflación. Estos resultados continúan influyendo en las expectativas sobre la política monetaria estadounidense.
Por su parte, en México se dio a conocer que el Producto Interno Bruto (PIB) registró un crecimiento superior al anticipado durante el segundo trimestre, una señal que fortaleció la percepción sobre la resiliencia de la economía nacional y brindó un respaldo adicional al peso frente al dólar.
La combinación de un desempeño económico favorable en México y la evolución de los indicadores estadounidenses mantiene la atención de los mercados financieros, que seguirán evaluando la posible trayectoria de las tasas de interés y su impacto en el comportamiento del tipo de cambio.