El CCE informó que alrededor de 3,500 millones de dólares en inversiones privadas fueron destrabados mediante mecanismos de coordinación con el Gobierno Federal. El sector empresarial señaló que, para mantener el flujo de capital, México requiere certidumbre jurídica, infraestructura y colaboración entre los sectores público y privado.
La inversión privada en México comienza a mostrar señales de recuperación luego de que distintos proyectos que permanecían detenidos avanzaran en sus procesos de autorización. El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) informó que se han destrabado inversiones por aproximadamente 3,500 millones de dólares mediante mesas de trabajo y mecanismos de coordinación con el Gobierno Federal.
José Medina Mora, presidente del CCE, señaló que la atención a obstáculos burocráticos ha permitido reactivar proyectos que estaban pendientes y sostuvo que este movimiento comienza a reflejarse en la actividad económica durante el segundo semestre de 2026.
El dirigente empresarial destacó que todavía existe una cartera importante de proyectos por concretar, por lo que consideró necesario mantener las condiciones que permitan transformar las intenciones de inversión en proyectos productivos.
Empresas piden certidumbre para acelerar proyectos
Además de facilitar los procesos administrativos, el sector privado considera que México necesita mantener condiciones de estabilidad, seguridad jurídica y respeto al estado de derecho para consolidar la llegada de capital nacional y extranjero.
Medina Mora señaló que estos elementos serán particularmente relevantes de cara a las próximas decisiones económicas del país, debido a que las empresas requieren mayor previsibilidad para comprometer recursos en proyectos de largo plazo.
El flujo de inversión también está relacionado con la disponibilidad de infraestructura. Durante el foro “Inversión en Infraestructura como Detonador de Crecimiento: Oportunidades del Plan México”, representantes empresariales y autoridades analizaron cómo acelerar el desarrollo de obras estratégicas.
Infraestructura como plataforma de competitividad
Carlos Rojas, presidente del Consejo de Grupo Rotoplas y representante del Consejo Mexicano de Negocios, planteó que la infraestructura debe entenderse como un elemento que permite elevar la productividad y mejorar la competitividad regional, más allá de la construcción de obras.
Desde esta perspectiva, la modernización de infraestructura resulta necesaria para aprovechar la integración económica de México con América del Norte, facilitar nuevas inversiones y fortalecer las cadenas productivas.
El empresario también consideró necesario adoptar una visión de largo plazo para ampliar la capacidad de infraestructura del país y responder a las necesidades de crecimiento de la industria.
Por su parte, Edgar Amador Zamora, secretario de Hacienda y Crédito Público, señaló que la infraestructura constituye una condición fundamental para el desarrollo económico y subrayó la importancia de construir una relación de largo plazo entre los sectores público y privado.
Plan México contempla inversiones en infraestructura
El Gobierno Federal plantea una estrategia de inversión de largo plazo mediante el Plan México, que contempla movilizar hasta 5.6 billones de pesos hacia 2030 para distintos proyectos de infraestructura y desarrollo.
En este contexto, el sector privado considera que la inversión pública deberá complementarse con recursos empresariales y participación del sistema financiero para ampliar la capacidad de ejecución.
El CCE, junto con el Consejo Mexicano de Negocios y las Afores, impulsó el encuentro como un espacio para establecer una ruta de trabajo enfocada en fortalecer la producción nacional y generar condiciones para atraer nuevos capitales.
Del proyecto anunciado a la ejecución
El reto para la economía mexicana será convertir la cartera de inversiones que actualmente se encuentra en distintas etapas administrativas en proyectos que lleguen a la fase de construcción y operación.
Los 3,500 millones de dólares destrabados representan un avance, aunque el sector empresarial advierte que aún existen proyectos pendientes y que será necesario mantener la coordinación con las autoridades para acelerar su ejecución.
Con una mayor participación de inversión pública, privada y financiera, empresarios y gobierno buscan impulsar infraestructura, productividad y nuevas capacidades industriales para fortalecer el crecimiento económico de México.