México importa alrededor de 7.7 dólares en moldes para inyección o compresión de plásticos por cada dólar que exporta, de acuerdo con datos presentados durante Meximold 2026. La industria identifica una oportunidad para fortalecer fabricantes nacionales de moldes, troqueles y herramentales, especialmente en sectores como automotriz, aeroespacial, electrónico y de electrodomésticos.
La industria manufacturera mexicana enfrenta una oportunidad para ampliar la producción nacional de moldes, troqueles y herramentales, ante la elevada dependencia de proveedores extranjeros para atender la demanda de sectores como automotriz, aeroespacial, electrónico y de electrodomésticos.
Durante la presentación de Meximold 2026, representantes de diferentes ramas industriales señalaron que el reto no consiste en sustituir importaciones de manera generalizada, sino en desarrollar aquellas capacidades en las que México pueda competir mediante ingeniería, calidad, productividad, tiempos de entrega y servicio especializado.
Los datos expuestos muestran el tamaño de esta oportunidad. En el caso de los moldes utilizados para inyección o compresión de plásticos, México registra importaciones por aproximadamente 1,504 millones de dólares, mientras que sus exportaciones rondan los 196 millones de dólares.
Esto significa que por cada dólar exportado en este tipo de moldes, el país importa alrededor de 7.7 dólares, lo que evidencia una brecha entre la demanda de la industria y la capacidad de fabricación nacional.
Automotriz impulsa la demanda de herramentales
La industria automotriz representa uno de los principales mercados para estos productos. Gabriel Padilla Maya, director general de la Industria Nacional de Autopartes (INA), señaló que la fortaleza manufacturera de México puede extenderse hacia las herramientas necesarias para fabricar los propios componentes.
El crecimiento de nuevos programas vehiculares genera demanda no solo de autopartes, sino también de moldes, troqueles y dispositivos utilizados durante la producción.
Esta necesidad aumenta con la transformación tecnológica de la industria automotriz, particularmente por la electrificación y la incorporación de materiales y sistemas como aluminio, termoplásticos, conectores, electrónica y componentes térmicos.
La producción local también ofrece ventajas relacionadas con la cercanía. Los moldes requieren pruebas, ajustes, mantenimiento y modificaciones de ingeniería durante su ciclo de vida, por lo que contar con proveedores ubicados cerca de las plantas puede facilitar estos procesos.
Fabricación nacional enfrenta retos de especialización
Jorge Ayala Baca, presidente de la Asociación Mexicana de Manufactura de Moldes y Troqueles (Ammmt), explicó que México ya cuenta con capacidades competitivas en determinadas categorías, principalmente aquellas vinculadas con las industrias automotriz y de electrodomésticos.
Sin embargo, la capacidad productiva disminuye cuando aumenta la complejidad de los moldes y las necesidades de infraestructura tecnológica.
Entre los principales desafíos identificó la continuidad de los proyectos, acceso a financiamiento, incorporación de tecnología y especialización del talento.
En este sentido, la subespecialización de los fabricantes podría permitir incrementar la productividad y consolidar una oferta nacional más estable para atender requerimientos específicos de la industria.
Sector aeroespacial demanda mayor precisión
El fortalecimiento de la proveeduría también representa una oportunidad para sectores que manejan mayores exigencias técnicas.
Luis Lizcano, presidente de la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial (Femia), destacó que desarrollar una red nacional de fabricantes de moldes, troqueles y herramentales puede contribuir a generar infraestructura industrial capaz de respaldar proyectos de mayor valor agregado.
En el sector aeroespacial, estos proveedores deben responder a requerimientos relacionados con precisión, trazabilidad y certificación, por lo que el desarrollo de capacidades especializadas podría facilitar una mayor integración de empresas mexicanas en cadenas productivas internacionales.
Oportunidad para elevar el contenido nacional
La brecha comercial en moldes y herramentales muestra que una parte importante del valor asociado con la manufactura mexicana todavía se genera fuera del país.
La oportunidad para los fabricantes nacionales está en avanzar hacia segmentos de mayor especialización y aprovechar la demanda que ya existe dentro de las plantas instaladas en México.
Más que buscar una sustitución indiscriminada de productos extranjeros, la estrategia planteada durante Meximold 2026 apunta a identificar nichos donde la proveeduría mexicana pueda ofrecer ventajas competitivas y desarrollar capacidades tecnológicas propias.
La consolidación de esta industria permitiría fortalecer las cadenas de suministro, reducir tiempos asociados con mantenimiento y modificaciones de herramientas y aumentar el valor agregado generado dentro del país.