La Ley General de Economía Circular plantea cambios en los procesos de diseño, fabricación, reciclaje y gestión de residuos para más de 6 mil empresas de la industria del plástico en México. Más de 78% son micro y pequeñas, por lo que la adaptación representa un desafío técnico y operativo. Durante el Congreso Técnico de la ANIPAC se abordaron temas como trazabilidad, materiales reciclados, certificaciones y aprovechamiento energético. Aunque la legislación ya está vigente, todavía se requieren disposiciones reglamentarias, infraestructura y capacidades técnicas para facilitar su implementación.
La economía circular plantea nuevos retos para la industria del plástico
La entrada en vigor de la Ley General de Economía Circular (LGEC) abrió una nueva etapa para la industria del plástico en México, al establecer un marco que implica revisar los procesos de diseño, fabricación, reciclaje y gestión de residuos.
El cambio involucra a más de 6 mil empresas del sector, de las cuales más de 78% son micro y pequeñas. Para estas compañías, la adopción de nuevos criterios técnicos representa un reto debido a las diferencias en sus capacidades productivas y recursos disponibles.
Durante la décima edición del Congreso Técnico de la Asociación Nacional de Industrias del Plástico (ANIPAC), especialistas, académicos y representantes empresariales analizaron los cambios que requiere el sector para avanzar hacia modelos de producción circular.
Publicada en el Diario Oficial de la Federación en enero de 2026, la legislación incorpora la responsabilidad extendida del productor, un esquema que busca involucrar a las empresas en la gestión de sus productos y residuos incluso después de su comercialización.
Este enfoque amplía las responsabilidades de la industria, al considerar el ciclo de vida de los materiales desde su diseño hasta las posibilidades de recuperación y reciclaje después de su uso.
Diseño, reciclaje y trazabilidad modificarán los procesos productivos
La adaptación a la economía circular contempla distintos aspectos de la cadena productiva, entre ellos el rediseño de productos, la selección de materiales reciclables, la incorporación de material recuperado, la trazabilidad, los indicadores de circularidad y las certificaciones.
Estas medidas implican considerar desde las primeras etapas de desarrollo las características de los productos, su desempeño y las posibilidades de reincorporar sus materiales a nuevos ciclos productivos.
Hugo Gómez, presidente de la Comisión Técnica de la ANIPAC, destacó la importancia de abordar el desarrollo de productos desde el diseño y la selección de materiales hasta su procesamiento, desempeño y potencial de recuperación.
Durante el congreso también se analizaron procesos de inyección y fabricación de plásticos rígidos, índices de materiales y aprovechamiento energético, además de indicadores relacionados con las huellas de carbono y agua.
La diversidad de temas abordados refleja que la economía circular no se limita a la recuperación de residuos. También requiere modificar decisiones de diseño y producción, así como evaluar los procesos necesarios para aprovechar los materiales al final de su vida útil.
Las micro y pequeñas empresas enfrentan desafíos de adaptación
Uno de los principales retos para la aplicación de la ley es la disponibilidad de reglas y herramientas que permitan trasladar sus disposiciones a las operaciones industriales.
Noemí Jardón, del Centro de Tecnología Avanzada (CIATEQ), señaló que todavía hacen falta disposiciones reglamentarias, infraestructura y capacidades técnicas para facilitar la implementación de algunas obligaciones. Al momento de la información, el reglamento de la legislación permanecía pendiente de publicación.
La especialista también destacó que la ley contempla una implementación progresiva y medidas compensatorias cuando determinados cambios no resulten técnica o económicamente viables.
Asimismo, subrayó la importancia de la colaboración entre el gobierno, la industria y la comunidad científica para desarrollar materiales y procesos que contribuyan a reducir los impactos ambientales.
El tamaño de las empresas añade complejidad a esta transición. Debido a que más de 78% de las compañías del sector son micro y pequeñas, la adaptación deberá considerar sus distintas capacidades para incorporar tecnología, modificar procesos y cumplir con los criterios aplicables.
La industria busca reincorporar los plásticos a nuevos ciclos productivos
Benjamín del Arco, presidente de la ANIPAC, señaló que uno de los principales desafíos consiste en integrar los plásticos a cadenas y procesos que permitan aprovecharlos y reincorporarlos a nuevos ciclos de producción.
El dirigente también destacó las funciones que estos materiales desempeñan en actividades relacionadas con la salud, el manejo de alimentos, el acceso al agua y el saneamiento.
En este contexto, la transformación del sector requiere considerar tanto las oportunidades de recuperación de los materiales como las características y necesidades de los productos en los que se utilizan.
Para las empresas, esto significa evaluar cómo incorporar el reciclaje, el rediseño y el uso de materiales recuperados sin perder de vista los requerimientos técnicos de sus operaciones.
Reglamentación e infraestructura, pendientes para avanzar
La industria del plástico enfrenta una transición en la que la legislación ya está vigente, pero todavía se necesitan disposiciones reglamentarias y capacidades técnicas para facilitar su aplicación.
La disponibilidad de infraestructura, las herramientas de trazabilidad, las certificaciones y el desarrollo de materiales serán factores relevantes para que las empresas adapten sus operaciones a los criterios de economía circular.
En particular, las micro y pequeñas compañías tendrán que evaluar qué modificaciones pueden incorporar en sus procesos y qué recursos necesitan para responder a las nuevas exigencias.
El avance de esta transformación dependerá de la aplicación de las disposiciones correspondientes y de la coordinación entre autoridades, empresas e instituciones científicas para desarrollar las condiciones que permitan aprovechar mejor los materiales y reducir los residuos industriales.