Una empresa dedicada a la fabricación de bolsas para residuos orgánicos e inorgánicos requería implementar un sistema de impresión para sus productos. Su principal canal de venta es una cadena de supermercados, por lo que era fundamental garantizar información clara y legible en cada bolsa. El desafío consistía en imprimir sobre superficies de diferentes colores negro y naranja, manteniendo una buena legibilidad y optimizando el consumo de tinta en una línea de producción que opera a una velocidad de 7 m/s.