El negocio del licenciamiento de marcas

Cosmos . Logística, transporte y aduanales, Metrología, análisis y control 1076 Sin comentarios

Se le llama licenciamiento o licensing al proceso legal por el cual el dueño de una figura de protección intelectual o industrial autoriza el derecho de uso de la misma a otra empresa o individuo. Un ejemplo es la licencia que las compañías de dibujos animados otorgan a distintas empresas para elaborar productos como playeras, gorras o juguetes con sus personajes.

En otras palabras, el licenciamiento es un acuerdo de negocio mediante el cual una compañía le otorga a otra el permiso para manufacturar su producto o utilizar su marca a cambio de un pago específico.

Licencia es un permiso que se brinda mediante un contrato para reproducir, usar y aprovechar una marca, logotipo, concepto, obras literarias o cualquier otro elemento que posea derechos de propiedad intelectual o industrial.

Existen diferencias entre la propiedad intelectual e industrial; la primera comprende obras musicales, audiovisuales, literarias, publicidad, obras de arte, caricaturas, etcétera, y se rige por la Ley Federal del Derecho de Autor. Por otro lado, la propiedad industrial comprende patentes, modelos de utilidad, diseños industriales y marcas, avisos y nombres comerciales, en este caso se aplica la Ley de Propiedad Industrial.

Hoy en día, el licenciamiento comprende una gran oportunidad de negocio que permite aprovechar al máximo las ideas, así, mientras unos son recompensados por crearlas, otros aumentan sus ventas de tal manera que se genera un “ganar-ganar” para ambas partes.

Bajo la premisa de que lo que puede ser creado puede ser replicado, sobre todo cuando existe mucha competencia, licenciar se ha convertido en una opción. Incluso si se tiene un producto que no se explota comercialmente, se puede dar licencia y obtener regalías.

Para el que adquiere la licencia, es una buena estrategia para aumentar las ventas puesto que el mercado relaciona la calidad y utilidad de productos y servicios con las marcas.

El Instituto Mexicano de Propiedad Industrial (IMPI) es la institución encargada de realizar registros de propiedad industrial, por lo tanto su papel es fundamental en el licenciamiento ya que para hacer un contrato de esta naturaleza se requiere que la invención esté protegida por la autoridad competente. Así mismo, quienes adquieren una licencia pueden solicitar información de la vigencia y titularidad de las marcas en la misma entidad. Para el caso de figuras de propiedad intelectual la entidad encargada en México es el Instituto Nacional del Derecho de Autor (INDAUTOR).

Cuando el registro de protección aún está en trámite no es recomendable hacer un contrato debido al riesgo de que no sea otorgado el registro.

Es indispensable celebrar un contrato de licencia que en general es privado para poder poner en marcha el proyecto de licensing. En él se acuerda vigencia, área geográfica en la que se usará y pago, además, el dueño debe aprobar los productos o servicios.

En el contrato es importante tener establecidos factores como duración, estándares de calidad, lugar de venta, canal de distribución y pronóstico de ventas. Además, el licenciante (quien otorga el derecho de uso) debe facilitar la normatividad a la que deberá apegarse quien usa la licencia, sobre todo en las especificaciones del servicio o producto. La autorización para el uso de la figura de protección intelectual o industrial se hace a cambio de un pago proporcional a la cantidad de ventas generadas a partir del contrato o por una remuneración fija determinada, todo eso debe quedar claramente establecido en el documento.

Igualmente, el que adquiere el derecho de uso, se compromete a seguir las estrategias y objetivos de acuerdo a la calidad que se exige y a hacer el pago correspondiente.

Un ejemplo es el de las empresas Gruma y Gimsa, que llegaron a un acuerdo firmando un contrato de licencia de uso de marca, mediante el cual, Gruma otorgó a Gimsa la licencia de uso de la marca MASECA.

Antes de emprender un proyecto de licenciamiento es bueno considerar algunos puntos para que sea exitoso; se debe tener el registro actualizado ante el IMPI o INDAUTOR, saber cuáles puntos son negociables y cuáles no, tomar en cuenta que un contrato de licencia puede durar varios años, ser flexible a la hora de negociar los precios si es necesario y, sobre todo, crear contratos rigurosos.

Ser propietario de una figura de propiedad intelectual o industrial muchas veces es producto de esfuerzo y dedicación, por lo que obtener un beneficio a través del licensing se ha convertido en opción de negocio. Dar el derecho a otras compañías para usar la figura de protección genera ganancias para ambas partes. Así que, como Maca Rotter escribió en su libro Los diez mandamientos del licensing: piensa en grande.

Encuentra proveedores de este producto

Páginas relacionadas:

http://publicidadimpresa.mx

"Trackback" Enlace desde tu web.

Deja un comentario