Las prendas de moda: su alto costo ambiental

Cosmos . Textil y calzado 1379 Sin comentarios

Empresas minoristas internacionales han hecho accesible la moda a la mayor parte de la población. Dicho fenómeno, provoca que las personas compren prendas con mucha más frecuencia que en años anteriores. Esta tendencia está teniendo un gran costo ambiental.

La moda se ha vuelto accesible para millones de consumidores. Grandes diseñadores ya trabajan con las empresas minoristas multinacionales, y el diseño ahora está dirigido a los estilos de la población en general.

La moda económica, sin embargo, tiene un alto costo. El Fondo Mundial para la Naturaleza ha estimado que se necesitan 8.500 litros (2.245 galones) para trabajar 1 kg (2,2 libras) de fibra de algodón –lo suficiente para hacer un par de jeans–. El uso de pesticidas y fertilizantes, contaminación de afluentes por la utilización de tintas, manejo de recursos naturales, generación de vertimientos, emisiones y residuos sólidos, además de agua, hacen de la industria textil mundial uno de los sectores más contaminantes y generadores de residuos en el planeta. Muchas de las empresas presumen de la elaboración de prendas de vestir a partir de botellas de PET, pero cuando esa pieza de ropa es desechada, su disposición, una vez más, se convertirá en un problema.

Un obstáculo para el incremento en la cantidad de textiles reciclados (reciclar es la acción de volver a introducir en el ciclo de producción y consumo, productos materiales que llegaron al final de su vida útil), es que varias de la fibras incluidas en las prendas de vestir hacen del procesamiento y reciclado un desafío.

Algunos materiales como el algodón y el lino pueden ser compostados, pero las fibras hechas a base de derivados del petróleo –como el poliéster– tienen pocas posibilidades de reutilización.

En el caso de la ropa usada que no es susceptible de ser reutilizada como prenda de vestir, existen varios destinos posibles según los materiales que las componen.

El material más reciclado es el algodón, cuya fibra se industrializa para hacer telas suaves, absorbentes y permeables. Justamente por sus características, las telas de algodón se pueden aprovechar como trapo de limpieza en distintas industrias, previamente lavado y desinfectado. Esta tela es apta para industria pesada, industria naval, talleres de pintura, pulimentos, imprentas, automoción, etc. Y, por ejemplo, los paños provenientes de sábanas de hoteles son ideales para la limpieza de cristales y pantallas, porque no dejan pelusas.

Los residuos textiles también pueden ser utilizados para la elaboración de nuevas materias primas. Algunas de las fibras recuperadas y recicladas se usan en la fabricación de acolchados de muebles y colchones, rellenos aislantes, soportes para alfombras y filtros, entre otros productos.

Proceso de reciclaje

Los procesos de reciclaje se realizan normalmente siguiendo estas fases:

1. Clasificación: los textiles recolectados se clasifican de forma manual y se separan según su condición y los tipos de fibras utilizados.

Textiles que se pueden reutilizar: zapatos y piezas de ropa que se revenden, ya sea dentro del su país de origen o bien, en el extranjero.

Textiles que no se pueden reutilizar: se venden a la industria textil para ser triturados y convertirse, nuevamente, en hilados.

2. Reclasificación: el material granulado proveniente de molinos se reclasifica según su tipo y color. La clasificación según el color significa que no es necesario volver a teñir el material, lo que supone un ahorro de energía y se evita la utilización de elementos contaminantes

3. Trituración: los materiales textiles se trituran y se convierten en fibras. Dependiendo de cuál sea la utilización final, se pueden incorporar otras fibras.

4. Cardado: la mezcla se carda para limpiar y mezclar las fibras.

5. Hilatura: El material se hila y queda preparado para posteriores procesos de tejido o tricotado.

Otras medidas

Actualmente, los grandes minoristas, algunas veces trabajando con empresas de la construcción, han encontrado formas creativas para reusar los textiles no deseados. La mezclilla se está utilizando como un aislante para la construcción, y una de las grandes cadenas de autoservicio en Estados Unidos, trabaja con los proveedores para incrementar el reciclado de poliéster y nylon para uso industrial.

Con el fin de minimizar la explotación de recursos naturales, proteger el medio ambiente y posibilitar un consumo sostenible, los ciclos cerrados de producción (Closed-loops) constituyen la solución para el futuro.

Los denominados sistemas de reciclaje Closed-loops tienen como finalidad extraer las materias primas presentes en los productos usados para poder emplearlas en el ciclo de producción de nuevos productos.

Ya existen empresas que participan activamente en la búsqueda de procesos y de nuevas tecnologías sobre cómo reutilizar en su totalidad los distintos componentes de prendas y zapatos usados, o sobre cómo fabricar a partir de dichos componentes un producto reciclado del mismo valor.

Este tipo de empresas existen sobre todo en Europa y Estados Unidos. En México, esta actividad representa una gran área de oportunidad para los empresarios.

Otra oportunidad para el reciclaje de textiles es la apertura de tiendas formales de prendas de segunda mano. En México se realiza esta práctica de manera informal en los mercados sobre ruedas, pero en Europa y Estados Unidos existen tiendas que aseguran calidad e higiene y han resultado un atractivo modelo de negocio.

"Trackback" Enlace desde tu web.

Deja un comentario