Zapatos de protección, básicos en la seguridad industrial

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Previamente en nuestro Blog Cosmos Online se habló sobre la importancia del casco de seguridad en el artículo “¿Y para qué sirve el casco de seguridad?”.

En esta ocasión se abordará la importancia del calzado de protección, parte del equipo de seguridad personal que brinda protección a la salud.

El calzado de protección es parte del equipo de protección individual que debe utilizarse en lugares de trabajo donde existen riesgos como caídas de objetos, aplastamientos o contacto con sustancias corrosivas. El calzado de seguridad es específico para la protección del pie hasta el tobillo.

Reúne características especiales para proteger a las personas de lesiones que pueden producirse en el desempeño de sus actividades, ha sido especialmente diseñado y fabricado para cumplir con especificaciones de seguridad.

Las características de un zapato de protección están reguladas en México por la Norma Oficial Mexicana NOM-113-STPS-2009 Calzado de protección, emitido por la Secretaría de Trabajo y Prevención Social y publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 22 de diciembre de 2009.

La Norma establece los requisitos mínimos que debe cumplir el calzado de protección, estos requisitos abordan en aspecto relativo a la funcionalidad del calzado y los que tienen que ver con características de protección.

Es importante mencionar que para el uso de zapatos de seguridad, primero se debe efectuar un análisis de riesgos a los que están expuestos los usuarios para poder determinar el tipo y grado de protección que se requiere.

Generalmente se utiliza cuando existe riesgo de contacto con electricidad o cuando el trabajo está en riesgo por contacto con sustancias químicas con ácidos, pesticidas o grasas, aceites y vapores, por ejemplo. Es necesario saber qué trabajo se va a desempeñar para elegir los zapatos de protección más adecuados.

La característica principal del calado de seguridad es la puntera de acero para proteger los dedos. Sin embargo, existen diversas clases y variedades de calzado; para identificar qué tipo de calzado es el adecuado se deben considerar factores como el peso aproximado, altura de las posibles caídas, impacto en una posible caída libre, resistencia a la perforación, resistencia a los agentes químicos, antideslizantes de la suela, temperatura y humedad del sitio de trabajo y exposición a ambientes corrosivo o contacto con disolventes, por brindar algunos ejemplos.

El calzado se clasifica, según la NOM-113-STPS-2009:

  • Calzado ocupacional (Tipo I): diseñado para utilizarse cuando el usuario está expuesto a riesgos menores. Son considerados riesgos menores: cortaduras, laceraciones, golpes contra objetos.
  • Calzado con puntera de protección (Tipo II): protege integralmente los dedos de los pies, principalmente donde existe riesgo de impacto y compresión.
  • Calzado de protección dieléctrico (Tipo III): protege contra choques eléctricos.
  • Calzado de protección metatarsal (Tipo IV): resguarda el empeine del pie contra riesgos de impacto directo al metatarso. Así mismo cubre de riesgos del calzado tipo II, es decir de impacto y compresión.
  • Calzado de protección conductivo (Tipo V): disipa la electricidad estática del cuerpo al piso. Reduce la posibilidad de ignición de mezclas explosivas o sustancias inflamables.
  • Calzado de protección resistente a la penetración (Tipo VI): protege la planta del pie ante objetos punzo-cortante que puedan traspasar la suela del zapato.
  • Calzado de protección antiestático (Tipo VII): reduce la acumulación de electricidad estática disipándola del cuerpo al piso manteniendo una resistencia alta para ofrecer al usuario protección limitada contra un posible riesgo de choque eléctrico.

En general, el calzado de protección puede tener alguna de las siguientes características:

Si el ambiente en el que se utilizará es de alta temperatura y el zapato estará en contacto con superficies con temperaturas elevadas, la suela exterior debe ser aislante. Así mismo, si se trabaja con materiales como metales fundidos o cualquier material con temperatura elevada, el zapato debe tener propiedades aislantes del calor y que proteja contra el fuego. El calzado para este tipo de trabajo llega a ser de piel con capas de forro interior de materiales resistentes a altas temperaturas como las fibras de poliparafenileno tereftalamida o fibra de vidrio, entre otros.

Si en la zona de trabajo se manipulan sustancias altamente inflamables o existe riesgo de explosión por gases, vapores o polvos el calzado que se utiliza debe estar libre de piezas de hierro y acero (por ejemplo, clavos) para evitar la generación de chispas por rozamiento. En este caso la suela debe ser conductora para evitar la acumulación de cargas estáticas sobre las personas que están trabajando y que algún momento podrían generar una chispa que cause alguna detonación.

Si el lugar de trabajo implica el uso de líquidos corrosivos o disolventes el calzado debe ser impermeable, elaborado con material resistente a los reactivos con los que se trabaja. El calzado de protección puede ser botas altas con suela de material resistente como caucho, neopreno o nitrilo. La suela debe estar unida al zapato por vulcanización y sin costuras por donde puedan filtrarse los disolventes.

Cuando existe riesgo de impactos la puntera es obligatoria, si existen riesgos de perforación se debe proteger el pie con suela con plantilla de acero incorporada.

Si existen riesgos eléctricos en la zona donde se trabaja por equipos o instalaciones eléctricas el calzado debe ser dieléctrico, totalmente aislante, libre de componentes metálicos (ni en el casquillo u ojillos) y sin orificios de costura o por donde se pueda filtrar la electricidad.

Finalmente, si el lugar de trabajo requiere temperaturas bajas, lo mejor es utilizar suelas aislantes de calor.
Se debe tener sumo cuidado al evaluar los riesgos para elegir el zapato adecuado, pues las características para cada tipo de trabajo son distintas.

El zapato de seguridad debe mantenerse seco y limpio siempre, así mismo, debe renovarse tan pronto como sea necesario para garantizar la seguridad.

El personal que más utiliza este tipo de zapato es el de la industria de la construcción, porque están constantemente expuestos a caídas de objetos pesados sobre los pies, atrapamientos, lesiones producidas por clavos, y otros riesgos inherentes a su labor.

Es importante mencionar que a nivel internacional existe una normativa que rige el calzado de protección, la ISO 2046:2014.

Por lo tanto, el calzado de protección, según los requerimientos del ambiente de trabajo, sector industrial y actividad que se desempeñe, puede proteger de golpes, líquidos, aplastamientos, resbalones y corrientes eléctricas.

La seguridad en el trabajo implica protegerse todo el cuerpo, empezando por los pies. En cualquier ámbito industrial, por más sencillo que sea el trabajo, es importante utilizar calzado cómodo y seguro para garantizar la seguridad de los trabajadores.

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