El tren de pasajeros Saltillo-Monterrey-Nuevo Laredo mantiene avances parciales tras diez meses de obras. La liberación de predios, los estudios de suelo y la complejidad del terreno han ralentizado el proyecto, cuya inversión asciende a 138 mil millones de pesos y prevé entrar en operación en 2029.
A diez meses del arranque de las obras del tren de pasajeros Saltillo-Monterrey-Nuevo Laredo, el proyecto presenta un avance limitado en Nuevo León, donde los trabajos visibles se concentran principalmente en el municipio de Salinas Victoria, mientras continúan los estudios técnicos y la preparación del terreno en el resto del trazado.
El Tramo I, desarrollado por ICA, contempla la construcción de 105 kilómetros de vía férrea entre Unión San Javier, en Salinas Victoria, y Arroyo El Sauz, en Lampazos. Actualmente se realizan labores de desmonte, nivelación de terrenos y trabajos preliminares para la futura instalación de vías, puentes, sistemas de drenaje y demás infraestructura ferroviaria.
De acuerdo con información difundida por medios nacionales y fuentes cercanas al proyecto, la obra ha enfrentado diversos desafíos, entre ellos la adquisición de predios, la complejidad de la orografía y los estudios de mecánica de suelos, situaciones que habrían generado un retraso estimado de alrededor de cuatro meses respecto al calendario previsto.
Hasta el momento, las autoridades y las empresas responsables no han presentado el trazo definitivo del recorrido ni un reporte detallado sobre el porcentaje de avance físico de la construcción. Gran parte del primer tramo permanece en fase de análisis técnico para definir las condiciones de ejecución.
El proyecto también ha enfrentado interrupciones derivadas de conflictos con transportistas, quienes realizaron un paro de actividades tras denunciar presuntas extorsiones por parte de autoridades municipales, situación que habría impactado el desarrollo de algunas labores logísticas.
En paralelo, el Tramo II, que conectará Saltillo con Santa Catarina a lo largo de 111 kilómetros y está a cargo de Cicsa, continúa en la etapa de estudios geotécnicos. Por su parte, el Tramo III, entre Arroyo El Sauz y Nuevo Laredo, será construido por un consorcio encabezado por la empresa española Azvindi, mientras que el Tramo IV comprende el cruce por la zona metropolitana de Monterrey mediante un viaducto elevado, considerado uno de los segmentos de mayor complejidad técnica.
Con una inversión estimada de 138 mil millones de pesos, el denominado Tren del Norte contempla la construcción de aproximadamente 394 kilómetros de vías férreas, de los cuales cerca de 310 kilómetros se desarrollarán en Nuevo León. El proyecto busca fortalecer la conectividad ferroviaria del norte del país y tiene como meta iniciar operaciones en 2029.