El Polígono Empresarial de San Miguel de Allende puso en operación una subestación de 100 MVA, infraestructura que busca atraer nuevas inversiones manufactureras y proyectos tecnológicos a Guanajuato.
El Polígono Empresarial de San Miguel de Allende (PESMA) incorporó una nueva subestación eléctrica con una capacidad de transformación de 100 MVA.
El proyecto requirió una inversión cercana a 50 millones de dólares y busca ampliar la disponibilidad energética para las empresas instaladas en el complejo.
La infraestructura fue desarrollada con participación de la iniciativa privada, Nacional Financiera (Nafin) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Energía para proyectos de mayor demanda
La nueva capacidad permitirá al polígono atender industrias con mayores requerimientos de electricidad y mejorar las condiciones para la llegada de nuevos proyectos.
Entre las oportunidades se encuentran inversiones relacionadas con centros de datos, infraestructura digital, inteligencia artificial y automatización industrial.
El suministro eléctrico se complementa con servicios como agua, tratamiento de aguas residuales, gas natural y fibra óptica.
PESMA amplía su atractivo industrial
Actualmente, el Polígono Empresarial de San Miguel concentra 24 empresas en operación y seis más en construcción o próximas a iniciar actividades.
En conjunto, las inversiones acumuladas en el complejo superan los 3,500 millones de dólares y han generado alrededor de 8,000 empleos directos.
Con la ampliación de su infraestructura energética, San Miguel de Allende busca consolidarse como un destino para proyectos industriales y tecnológicos de mayor escala.
La estrategia también se alinea con los esfuerzos de Guanajuato para atraer inversiones vinculadas con manufactura avanzada, digitalización y nuevas tecnologías.