American Society of Mexico realizará el 23 de septiembre su Quinta Convención Binacional, con más de 1,500 participantes esperados. El encuentro analizará la revisión del T-MEC y temas como nearshoring, infraestructura, energía, seguridad, regulación y comercio, con el objetivo de generar acuerdos entre México y Estados Unidos.
La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) será uno de los principales temas de discusión durante la Quinta Convención Binacional de American Society of Mexico (AmSoc), que se llevará a cabo el próximo 23 de septiembre.
El encuentro buscará reunir a más de 1,500 líderes empresariales, autoridades federales y estatales y representantes de distintos sectores de México y Estados Unidos, con una agenda orientada a generar acuerdos sobre temas que impactan la competitividad y la integración económica de América del Norte.
Larry Rubin, presidente de AmSoc, explicó que la intención no es realizar un acto protocolario, sino crear un espacio para construir propuestas y acuerdos ante los desafíos que enfrenta la región.
Preparación ante la revisión del T-MEC
Con la revisión del tratado cada vez más cercana, el sector empresarial considera que México debe aprovechar su posición dentro de las cadenas de suministro de Norteamérica y fortalecer las condiciones necesarias para atraer nuevas inversiones.
Rubin señaló que el nearshoring representa una oportunidad importante para el país, aunque su aprovechamiento dependerá de factores como infraestructura, seguridad, certidumbre regulatoria y una relación bilateral estable.
La convención contará con la participación esperada de autoridades y representantes empresariales de ambos países, además de una invitación a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y al embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson.
Infraestructura y energía, claves para la industria
Entre los temas que AmSoc considera prioritarios se encuentra la capacidad de infraestructura de México para responder a una mayor integración productiva.
De acuerdo con Rubin, la región requiere fortalecer carreteras, logística, energía y cadenas de suministro, debido a que la expansión industrial demanda servicios e infraestructura capaces de acompañar nuevos proyectos.
El suministro energético también ocupa un lugar central. Para el organismo, contar con electricidad confiable será indispensable para el desarrollo de actividades vinculadas con tecnología, innovación, centros de datos, manufactura e inversión.
La seguridad energética, además, debe abordarse desde una perspectiva regional para garantizar las condiciones necesarias para el crecimiento de las cadenas productivas de América del Norte.
Seguridad también impacta la competitividad
La seguridad será otro de los ejes de discusión. Rubin sostuvo que los problemas relacionados con extorsión, robo al transporte, desapariciones y actividades del crimen organizado tienen consecuencias directas sobre la actividad económica.
Desde la perspectiva empresarial, reducir estos riesgos es necesario para mejorar el entorno de inversión y dar mayor certidumbre a las compañías que operan dentro de las cadenas comerciales de la región.
AmSoc plantea que la seguridad debe considerarse como un elemento de competitividad, debido a que las empresas toman en cuenta tanto la infraestructura como las condiciones de operación al decidir dónde establecer nuevas actividades.
Relación bilateral requiere una visión de largo plazo
Rubin también señaló que la relación entre México y Estados Unidos necesita evolucionar de una administración constante de crisis hacia una estrategia de largo plazo.
En este sentido, la participación de autoridades, empresas, cámaras y sociedad civil busca generar propuestas que puedan mantenerse más allá de los ciclos políticos.
Además del comercio, la agenda contempla temas relacionados con salud, suministro de medicamentos y capacidad de atención, como parte de una discusión más amplia sobre resiliencia y cooperación regional.
AmSoc busca convertir el diálogo en acuerdos
La quinta edición de la Convención Binacional se realizará en un momento clave para la relación comercial de México y Estados Unidos, previo a la revisión del T-MEC.
Para AmSoc, el reto será aprovechar el encuentro para establecer acuerdos concretos en materia de comercio, seguridad, infraestructura, energía y regulación, áreas que tienen un impacto directo sobre la inversión y las cadenas de suministro.
Con la participación de más de 1,500 líderes, la organización busca fortalecer el diálogo empresarial y gubernamental y avanzar hacia una agenda binacional orientada a elevar la competitividad de América del Norte.