La industria del aluminio en México procesa alrededor de 3 millones de toneladas al año y mantiene una fuerte integración con las cadenas manufactureras de Norteamérica. Aunque el sector ha registrado una contracción reciente, la demanda relacionada con electromovilidad, energía solar, construcción e infraestructura digital abre oportunidades para la manufactura nacional de componentes de mayor valor agregado.
México transforma aluminio para las cadenas industriales de Norteamérica
La industria del aluminio en México ocupa un papel relevante dentro de las cadenas manufactureras de América del Norte, particularmente en sectores que demandan componentes ligeros y de alta precisión.
De acuerdo con la información proporcionada por MUNDI, el país procesa alrededor de 3 millones de toneladas de aluminio al año, actividad que representa cerca de 1% del Producto Interno Bruto nacional y genera más de 30 mil empleos directos, además de casi un millón de puestos indirectos.
Aunque México registra un mayor valor de importaciones que de exportaciones de aluminio y sus manufacturas, la empresa señala que esta diferencia también refleja la capacidad del país para transformar insumos importados en productos manufacturados con mayor valor agregado destinados principalmente al mercado norteamericano.
Exportaciones superan los 248 millones de dólares en el segundo trimestre de 2026
Durante el segundo trimestre de 2026, las exportaciones de la industria del aluminio mexicana alcanzaron 248 millones de dólares, de acuerdo con los datos citados de la Secretaría de Economía.
Nuevo León encabezó las exportaciones estatales con 78.7 millones de dólares, seguido de Baja California con 50.7 millones y Ciudad de México con 25.3 millones de dólares.
Sin embargo, el documento también señala que la actividad ha registrado una contracción desde 2023. En 2024 disminuyó 3.9% y en 2025 cayó 5.8%. Para el primer semestre de 2026 se reportó una nueva reducción frente al año anterior.
El PIB anualizado de esta industria al primer semestre de 2026 se ubicó en 12,858 millones de pesos, de acuerdo con los datos citados del INEGI.
Automotriz, energía y construcción impulsan la demanda
El crecimiento de actividades vinculadas con la electromovilidad, la transición energética y la infraestructura digital ha incrementado la relevancia del aluminio como material industrial.
Su utilización en vehículos eléctricos, estructuras para sistemas fotovoltaicos, componentes de construcción y sistemas de gestión térmica para centros de datos lo coloca dentro de cadenas productivas que están adquiriendo mayor presencia en Norteamérica.
Según MUNDI, los vehículos eléctricos pueden requerir entre 25% y 50% más aluminio que los vehículos de combustión interna, mientras que los proyectos solares y las instalaciones digitales también utilizan componentes fabricados con este material.
Esta demanda abre oportunidades para empresas mexicanas dedicadas a procesos como extrusión, fundición, fabricación, acabado y ensamble.
El nearshoring impulsa la manufactura integrada
El documento identifica al nearshoring como uno de los factores que pueden favorecer el crecimiento de la manufactura de aluminio en México, particularmente por la ubicación del país y su integración con Estados Unidos mediante el T-MEC.
Un ejemplo citado es ABC Aluminum Solutions, empresa de Baja California que cuenta con una cadena productiva integrada desde el reciclado y fundición de billets hasta la extrusión, fabricación, acabado y ensamble.
La compañía destaca como factores de competitividad su cercanía con Estados Unidos, el acceso a infraestructura logística y distintas certificaciones vinculadas con calidad, seguridad y manufactura automotriz.
Estados Unidos concentra la mayor parte del comercio
Según las cifras compartidas en el documento, Estados Unidos es el principal origen de las importaciones mexicanas de aluminio, con 3,642 millones de dólares, seguido de China con 2,813 millones y Emiratos Árabes Unidos con 561 millones.
En materia de exportaciones, Estados Unidos concentra prácticamente la totalidad de los envíos señalados, con 2,033 millones de dólares.
Esta estructura refleja el nivel de integración entre las operaciones manufactureras de México y el mercado estadounidense, particularmente en sectores que requieren componentes industriales con especificaciones técnicas y tiempos de entrega competitivos.
Capital de trabajo, otro factor para escalar operaciones
Además de infraestructura, tecnología y capacidad productiva, las empresas de manufactura de aluminio enfrentan la necesidad de mantener recursos financieros suficientes para cubrir los periodos entre la producción y el cobro de sus exportaciones.
MUNDI señala que esta diferencia temporal puede representar un reto para compañías que necesitan adquirir materiales, mantener personal especializado y programar corridas de producción antes de recibir el pago de sus clientes.
Para empresas integradas a cadenas de suministro internacionales, la disponibilidad de capital de trabajo puede influir en su capacidad para responder a nuevos pedidos y ampliar operaciones.
Una industria vinculada a las nuevas cadenas industriales
La combinación de manufactura avanzada, ubicación geográfica y demanda de sectores como la electromovilidad, la energía y la infraestructura digital coloca al aluminio entre los materiales estratégicos para la transformación industrial de Norteamérica.
Para México, el reto consiste en fortalecer su capacidad de transformación y manufactura de mayor valor agregado, así como mantener las condiciones necesarias para que las empresas puedan integrarse y crecer dentro de las cadenas regionales de suministro.