En mayo de 2025, la Secretaría de Economía y la Concamin acordaron impulsar el sello Hecho en México para fortalecer la proveeduría local y aumentar el contenido nacional en las cadenas de valor. El proyecto contempló un seguimiento quincenal de los avances empresariales y la participación de 126 cámaras y asociaciones industriales. En ese momento, el programa registraba 623 empresas certificadas y mil 983 productos, con participación de sectores como el automotriz, aeronáutico, alimentario, textil y farmacéutico.
Alianza para fortalecer la producción nacional
La Secretaría de Economía y la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (Concamin) acordaron impulsar el uso del sello Hecho en México como parte de una estrategia para fortalecer la producción nacional y ampliar la participación de proveedores locales en las cadenas de valor.
El acuerdo estratégico fue establecido en mayo de 2025, en cumplimiento de los objetivos del Plan México y bajo las reglas de uso de las marcas de certificación Hecho en México y Made in Mexico, publicadas en el Diario Oficial de la Federación el 17 de febrero de ese año.
La alianza fue encabezada por Andrea Genoveva Solano Rendón, titular de la Unidad de Normatividad, Competitividad y Competencia de la Secretaría de Economía, y Alejandro Malagón Barragán, entonces presidente de la Concamin.
El objetivo consistió en promover el distintivo mediante un enfoque sectorial y de vocaciones productivas, con la participación de las cámaras y asociaciones que integraban el organismo empresarial.
Concamin buscó ampliar el contenido nacional
La estrategia planteó incrementar el valor agregado nacional y fortalecer los eslabones de proveeduría local para mejorar la participación de las empresas mexicanas en las cadenas productivas.
La Concamin, organismo con más de un siglo de trayectoria, agrupaba a 126 cámaras y asociaciones industriales. De acuerdo con el comunicado, su membresía representaba el 40% del producto interno bruto (PIB) nacional, el 52% del empleo formal registrado ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el 90% del comercio exterior del país.
La participación de esta red empresarial buscaba ampliar la adopción del distintivo en distintos sectores y regiones, posicionándolo como una herramienta de calidad, competitividad e identidad nacional.
Seguimiento a los avances de las empresas
El plan estableció el 2 de junio de 2025 como fecha de inicio formal del proyecto. También contempló reuniones de seguimiento quincenales entre la Secretaría de Economía y la Concamin para revisar los avances en el contenido nacional.
La organización empresarial debía reportar indicadores clave de desempeño por empresa y vocación industrial y comercial, con el propósito de evaluar el progreso de la estrategia.
Según el comunicado de la Secretaría de Economía publicado en mayo de 2025, el programa registraba entonces 623 empresas certificadas y mil 983 productos inscritos.
Sectores industriales participaron en la iniciativa
Entre las actividades que mostraban mayor dinamismo en la adopción del distintivo se encontraban los sectores de alimentos, automotriz, aeronáutico, bebidas, textil, electrotécnico, papel, cosméticos, línea blanca y farmacéutico.
Esta diversidad evidenció el alcance multisectorial que buscaba tener la estrategia, al incorporar empresas con distintas vocaciones productivas y oportunidades para fortalecer su presencia en los mercados nacionales e internacionales.
La alianza se enmarcó en una política industrial orientada a mejorar la competitividad de México, promover el reconocimiento del valor agregado nacional y ampliar las oportunidades de desarrollo para las empresas locales.