Una empresa de cosméticos ubicada en el Estado de México enfrentaba un desafío importante en su línea de producción, necesitaban codificar lote y caducidad sobre una etiqueta negra, pero contaban con muy poco espacio disponible en los empaques de algunos de sus productos, que requieren un codificado discreto, estético y de alta calidad.
Aunque ya utilizaban un marcaje láser de otra marca, este no lograba ajustarse a las dimensiones tan reducidas ni al ángulo necesario para alcanzar las áreas de impresión...