Información Técnica y Comercial de la Osmosis inversa
Anuncio
Generalidades de la Osmosis Inversa
Descripción
Técnica por la cual se hace pasar agua de un medio muy concentrado o otro de menor concentración, o bien, cuando por medio de una membrana selectiva, separamos dos medios acuosos de diferentes concentraciones, el agua se mueve del medio poco concentrado al medio más concentrado, debido a la diferencia de energía potencial de uno y otro lado de la membrana. Para lograr el proceso contrario se aplica presión a la solución más concentrada, por medio de bombas.
Generalmente se utilizan membranas de acetato de celulosa.
Conoce a los principales fabricantes y distribuidores de Osmosis inversa en México
Actualmente podemos encontrar diversas formas de purificar y conservar el agua, y se han probado métodos cada vez más eficaces que hacen de éste un proceso sumamente sencillo. Uno de esos métodos es la ósmosis inversa, que consiste en usar una membrana semipermeable para remover metales pesados que se pueden encontrar presentes en el agua, así como sales e incluso la turbiedad.
Se elige el proceso de ósmosis inversa para el tratamiento de aguas que no cumplen con la norma de calidad de agua apta para consumo humano con dureza por arriba de 200 ppm, y sólidos totales por arriba de 500 ppm, según la Norma Oficial Mexicana de la Secretaría de Salud. Este proceso se complementa cpon equipos de desinfección de descontaminantes.
Por su versatilidad, el proceso de ósmosis inversa se puede utilizar en diferentes industrias:
En la concentración de alimentos para la industria alimenticia.
En la industria farmacéutica permite eliminación de virus, separación de proteínas, etc.
Para tratamiento de agua en abastecimientos públicos, lo que permite que el agua llegue limpia a los consumidores.
Para recuperación de aguas turbias y/o contaminadas.
Aplicaciones
La técnica de Ósmosis Inversa (RO) se aplica para diferentes procesos en la medida que se evalúa su sustentabilidad económica en la industria:
Desalinización de aguas salobres
La salinidad de este tipo de aguas es de 2000 mg/L – 10000 mg/L. En su tratamiento, se utilizan presiones de 14 bar – 21 bar para conseguir coeficientes de rechazo superiores al 90 % y obtener aguas con concentraciones salinas menores de 500 mg/L, que son los valores recomendados por WHO como condición de potabilidad.
Las plantas de tratamiento utilizan módulos de membranas enrolladas en espiral. Se estima que los costes de capital de este tipo de plantas son del orden de 0.25 $US/L de agua tratada/día, siendo los costes de operación del mismo orden.
Desalinización de agua de mar
Dependiendo de la zona geográfica, la salinidad de este tipo de aguas es de 30000 mg/L – 40000 mg/L. Para conseguir condiciones de potabilidad se utilizan membranas de poliamida de tipo fibra hueca que permiten conseguir coeficientes de rechazo superiores al 99.3 % con presiones de trabajo de 50 bar – 70 bar. Los costes de operación de este tipo de plantas de tratamiento hasta ahora son altos, lo que hace que este sistema no sea competitivo, frente a otros sistemas como los procesos de evaporación multietapa, cuando las necesidades de agua superan los 40000 m3 de agua tratada/día.
Producción de agua ultrapura
La RO permite obtener a partir del agua de consumo (concentración de sólidos disueltos < 200 mg/L) agua de la calidad exigida en la industria electrónica. El principal problema en este tipo de instalaciones es el bioensuciamiento de las membranas, por lo que es necesaria la instalación de sistemas de esterilización mediante radiación UV.
Tratamiento de aguas residuales: sector industrial y urbano.
Esta aplicación de la RO está limitada por los altos costes de operación debido a los problemas de ensuciamiento de las membranas.
En el caso de las aguas residuales industriales, la RO se utiliza en aquellas industrias donde es posible mejorar la economía del proceso mediante la recuperación de componentes valiosos que puedan volver a reciclarse en el proceso de producción: industrias de galvanoplastia y de pintura de estructuras metálicas, o donde la reutilización del agua tratada signifique una reducción importante del consumo de agua como en la industria textil.
En el caso de las aguas urbanas, la RO es un tratamiento que estaría indicado como tratamiento terciario, siendo posible obtener agua con una calidad que la hiciese apta para el consumo. El principal problema para la consolidación de este tipo de tratamiento es la respuesta social. Sin embargo, en zonas de Japón y California, donde existen limitaciones extremas de agua, se están utilizando plantas de RO para tratar el agua procedente del tratamiento biológico de las aguas domésticas, empleándose el agua tratada por RO para la recarga de acuíferos.
Proceso
La Ósmosis Inversa u tiliza una membrana semipermeable que separa 95% de los sólidos y sustancias orgánicas (flúor, sodio, calcio y metales pesados), y el 99% de las bacterias y virus del agua (orgánicos con peso molecular de 1000). En su proceso, deja pasar el agua, pero retiene las sales disueltas. Como resultado, se extrae la mitad por cada litro del agua.
No es recomendable en zonas con agua de alta dureza.
Propiedades
A diferencia de otros procesos, la RO no requiere la aplicación de corriente eléctrica, ni energía calorífica, no se utilizan químicos y las membranas pueden diseñarse de acuerdo a las especificaciones necesarias.
Recomendaciones de la Osmosis Inversa
Precauciones
Debido a los altos valores de rechazo de los procesos de Ósmosis Inversa (RO), el ensuciamiento es la causa más importante del mal funcionamiento de las membranas.
Las causas más frecuentes del ensuciamiento son debidas a:
1) depósitos en la superficie de la membrana de costras o escamas de carbonato cálcico, sulfato cálcico, silicatos complejos, sulfato de bario, sulfato de estroncio, fluoruro cálcico, etc., dependiendo de la composición de la alimentación y como consecuencia de que las concentraciones de sal en el concentrado puedan sobrepasar el producto de solubilidad de la sal;
2) sedimentos de partículas como coloides, productos de la corrosión del hierro de las conducciones, precipitados de hidróxido de hierro, algas, etc.;
3) bioensuciamiento debido al crecimiento de microorganismos en la superficie de la membrana, ya que algunos materiales de las membranas, como acetato de celulosa o poliamidas, pueden ser un sustrato utilizable por los microorganismos y,
4) ensuciamiento debido a compuestos orgánicos como aceites o grasas presentes en las aguas residuales industriales.
La forma de limpieza de las membranas estará en función de las características del agua de alimentación, del tipo de membrana y de la naturaleza del ensuciamiento, como pauta general se puede proceder a alternar períodos de enjuagado de las membranas, haciendo circular las soluciones limpiadoras a alta velocidad por la superficie de las membranas, con periodos donde las membranas queden sumergidas en las soluciones limpiadoras.
Los agentes de limpieza habitualmente utilizados son:
1) Ácidos clorhídrico, fosfórico o cítrico y agentes quelantes como EDTA, para eliminar las costras de precipitados salinos, y ácido oxálico para eliminar los sedimentos de hierro.
2) Álcalis combinados con surfactantes para eliminar microorganismos, sedimentos y compuestos orgánicos.
3) Esterilización de las membranas con soluciones de cloro para eliminar microorganismos.
Las sucesivas limpiezas terminan por degradar las membranas. Dependiendo de la aplicación, el periodo de vida garantizado por el fabricante suele ser de 1 – 2 años. Con un buen programa de limpieza la vida de las membranas se puede prolongar hasta 3 años, siendo improbables periodos de vida de 5 años.