En entornos regulados, la confiabilidad de los resultados analíticos no es negociable. La validación y calibración de cromatógrafos de gases (GC) son procesos esenciales para garantizar la precisión de los análisis y cumplir con los requisitos de auditorías.
Un equipo sin control adecuado puede comprometer no sólo los resultados, sino también la operación completa del laboratorio.