¿Sabes cómo se obtiene la pulpa de Aloe?

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Aloe vera o Aloe barbadensis, son los nombres científicos de la sábila, especie que es la más utilizada para la obtención de pulpa con fines cosméticos y medicinales, sin embargo, el género Aloe cuenta con más de 300 especies diferentes. La pulpa o gel es una masa gelatinosa e incolora que está constituida principalmente por agua, carbohidratos, enzimas, aminoácidos, vitaminas y minerales, entre otras sustancias; se localiza en la parte central de la hoja, representa del 65 al 80% del peso total de la planta. De las sustancias que contiene, más de 20 se han reportado como benéficas para la salud.

Industria Química Inorgánica: El Ácido Fluorhídrico y Fluorita

Guía de la Industria Química 3796

El Ácido Fluorhídrico es una solución acuosa de gas Fluoruro de Hidrógeno, está compuesto por un átomo de hidrógeno y un átomo de flúor; es altamente nocivo para el organismo pues al tener contacto con la piel produce necrosis, es decir, el tejido afectado muere. Es muy corrosivo pero, paradójicamente, es el ácido más débil de los hidrácidos halogenados, esto se debe a su capacidad de disociación, pues produce pocos iones hidronio (H3O+), sin embargo su capacidad corrosiva se adjudica a los iones flúor (F–).

Empaques de cartón, una opción versátil

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El cartón es un material que está compuesto por varias capas de papel, no cualquier tipo de papel, si no de fibra virgen (cuando la fibra de celulosa se utiliza por primera vez para fabricar papel), aunque también se puede producir a partir de papel reciclado. Se ha utilizado durante décadas para empacar distintos productos y hace algunos años su uso se ha incrementado por su carácter ecológico, dado que se puede reciclar.

Envases de vidrio, regresando al origen

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La función de los envases siempre ha sido proteger y preservar los alimentos de la contaminación con bacterias y otros microorganismos. El vidrio es, junto con la cerámica, el material más antiguo utilizado por el hombre como envase para conservar y almacenar productos alimenticios. Aunque no fue hasta el siglo XVII que se popularizó su uso gracias al tapón de corcho que permitió un sellado más hermético.