Las baterías de litio están clasificadas como Mercancías Peligrosas en base a la reglamentación de la ONU debido al riesgo de que si alguna batería se encuentra dañada puede dar lugar a un sobrecalentamiento que junto a una “fuga térmica” de la batería desencadene en un violento incendio, pudiendo una gran cantidad de baterías intensificar la gravedad de un incendio de forma considerable y causar serios daños en una aeronave y las consecuencias de esta índole que conllevan como expedidor.
Por esta razón este tipo de material debe acondicionarse en base a las regulaciones obligatorias de mercancías peligrosas para poder transportadas con seguridad por vía aéres, marítima y terrestre.
Las baterías son cada vez más potentes y están diseñadas para mantener los dispositivos en funcionamiento durante largos periodos de tiempo, para ello contienen altos niveles de energía eléctrica.
Si estos dispositivos no son embalados correctamente y/o se deterioran durante el transito las baterías de litio podrían sufrir un cortocircuito provocando que se recalienten e incendien.
Muchas de estas baterías se están sometiendo a ensayos que verifican que esa batería es segura y su carga no excede de lo permitido, ya que las baterías falsas y de baja calidad generan un riesgo de incendio mucho mayor
Las baterías se envían como artículos individuales, a granel, por vía aéreo marítima o terrestre ejemplo: batería de coche suelta, cargador de batería de un portátil. Con el equipo, como en cámaras con batería adicional, o se encuentran integradas dentro de un equipo, como por ejemplo en dispositivos móviles, tabletas con baterías integradas
Los tipos de baterías